Orillados a apretarse el cinturón, alrededor de 1,200 operadores de camiones urbanos. Salvador López Silva, director general de ATUSA, sostuvo que económicamente los concesionarios no están en posibilidades de atender la propuesta realizada por el sindicato para aumentar el salario a los trabajadores, por lo que apelan a la comprensión para no enfrentar un emplazamiento a huelga como el ocurrido el año pasado.
Apeló a la comprensión de los representantes obreros, para esperar a que se apruebe un ajuste en las tarifas, y entonces sí poder iniciar las negociaciones para fijar un incremento salarial; añadió que hasta el momento el sindicato ha mostrado cordura en este sentido, mostrando su disposición a esperar tiempos mejores o a que la Dirección de Transporte Público dé alguna respuesta sobre el ajuste en el cobro del pasaje.
López Silva recordó que el año pasado se presentó una situación muy tensa, con amenazas por parte de los representantes sindicales en el sentido de paralizar el transporte público mediante un estallamiento de huelga, pero finalmente se logró un aumento para los operadores; agregó que en promedio los choferes tienen un ingreso de 300 pesos por jornada.
Reconoció que ya son varios años en los cuales los concesionarios no les han podido ofrecer un aumento justo a los trabajadores, lo cual se debe a que desde 2010 no se les ha autorizado un aumento en la tarifa; precisó que es necesario un respiro en sus finanzas para poder ofrecer mejores condiciones laborales, las cuales “(los operadores) también se las merecen”.
Por último, el director general de ATUSA detalló que la situación económica no pinta bien para el gremio, ya que han tenido que soportar aumentos en insumos como combustibles, mano de obra, refacciones, y las propias unidades, sin que ellos hayan podido incrementar sus ingresos.