Empresarios no permanecen en la opacidad. Pedro de la Serna López, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, sostuvo que la iniciativa privada no se opone a la transparencia, prueba de ello es que todas las empresas que operan en la formalidad declaran cada que la autoridad se los requiere, y si bien, se dio marcha atrás a la ley 3de3 para particulares, sería sano que se haga una excepción con los grandes proyectos, como aeropuertos, carreteras y concesiones de gran nivel, los cuales necesitan ser observados por las cantidades de recursos que se invierten en ellos.

Subrayó que el Gobierno debe “cuidar los pesos, pues los centavos como quiera”, toda vez que los contratos o licitaciones por pequeños montos no traerían grandes repercusiones, por lo cual para el sector se tomó una buena decisión al modificarse esta legislación, que en algún momento dado podría haber traído afectaciones.

De la Serna López señaló que como aprobó en una primera instancia el Congreso de la Unión la ley 3de3, iba a ser complicado para los particulares declarar cada vez que un empresario, persona física o una sociedad anónima obtuviera recursos de parte de alguno de los órganos de cualquier nivel de Gobierno, pues se requeriría de un aparato administrativo con el cual algunas compañías no cuentan.

Recordó que inicialmente el propósito de esta iniciativa que surgió de la ciudadanía era que los servidores públicos actuaran con rectitud, por ello se pedía que hicieran pública la evolución de su declaración fiscal, patrimonial y de intereses, antes, durante el tiempo que llegaran a ocupar un cargo y al dejarlo.

Por último, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial indicó que en la iniciativa privada no están en contra de que los servidores públicos se compren un artículo lujoso u ostentoso, puesto que algunos de ellos ganan muy buenos sueldos y es mucho el trabajo que realizan, “el problema es cuando incurren en una malversación de fondos, eso es lo que no queremos, que haya negociaciones por debajo de la mesa”.