Analine Cedillo
Agencia Reforma

Desde el lunes 4 de enero la capital poblana presume una esperada atracción turística: el Teleférico de Puebla.
Situado en la Zona Cívica Cultural 5 de Mayo, localmente conocida como Los Fuertes, el teleférico regala vistas panorámicas de la ciudad y de un mosaico que simula la famosa talavera poblana, formado por los techos de algunas casas pintados en colores blanco y azul en las colonias Moctezuma, Mártires del Trabajo e Hidalgo.
La atracción consta de dos estaciones situadas a poco más de 60 metros de altura, la Zaragoza y la Expositor. Tiene capacidad para 30 pasajeros y el recorrido de casi 700 metros dura unos cinco minutos.
El costo de un viaje sencillo será de 30 pesos y del viaje redondo de 50 pesos por persona, sin embargo, por el momento la entrada es gratuita hasta nuevo aviso. La taquilla estará situada en la estación Zaragoza.
Para llegar al teleférico desde la autopista México-Puebla, la mejor forma es tomar la Calzada Ignacio Zaragoza, en la desviación hacia al Estadio Cuauhtémoc. Desde el Centro Histórico de la ciudad, se llega por la Calle Dos Norte, en dirección al mismo estadio.
En el funicular se invirtieron 359 millones de pesos y su instalación no ha estado exenta de polémica. Su costo, en comparación con la longitud del recorrido, ha sido criticado por vecinos y poblanos en redes sociales. El proyecto original era de 2 kilómetros de longitud y finalmente la obra fue estrenada con un año de retraso.
A la tentadora oferta de la talavera, los dulces conventuales y el mole, un paseo en teleférico se suma a los motivos que el viajero tiene para ir a este destino.
Con información de José Ramón Bendito