Paloma Villanueva
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Arturo Valdez perdió la posibilidad de caminar a los 25 años a causa de un accidente en motocicleta, pero la discapacidad no le impidió trabajar, practicar deporte ni tener sexo.
Ante la falta de información para personas con discapacidad en un tema tan íntimo, el empresario de 46 años escribió el “Silla Sutra”, en alusión al antiguo libro hindú que aborda la sexualidad humana.
“El libro no es sólo sobre sexo, lo que quiero transmitir es que estar en una silla de ruedas no te impide tener una vida plena, sólo tienes que adaptarte”, cuenta.
Esta convicción la pone en práctica. Se levanta alrededor de las 7:00, desayuna con su familia, acude a clases de inglés y después regresa a su departamento desde donde atiende los asuntos de su empresa Aktiva MX. Dos días a la semana tiene entrenamiento de basquetbol.
De una de las paredes de su sala-oficina cuelga un cuadro con fotografías de él y su familia aventándose en paracaídas y entre sus deportes extremos preferidos también están el gotcha y el rafting.
Para Arturo, lamentarse porque necesita una silla de ruedas o usarla, por ejemplo, para tener sexo, es cuestión de elección.
En el “Silla Sutra” plantea que más allá de los medicamentos para favorecer la erección, es importante explorar el cuerpo y buscar el placer en las zonas donde no se perdió la sensibilidad.
“Yo sigo teniendo orgasmos, claro que siento placer, sólo que ahora tengo diferentes formas de excitarme. Me di cuenta de que la sexualidad es mucho más que pene-vagina y descubrí que ahora siento más mi pecho, mi cachete, mi oreja.
“Yo sigo teniendo orgasmos, sólo que ahora se logran con la estimulación en la oreja, por ejemplo, que es una zona que me gusta que mi pareja me toque, me chupe y eso me provoca placer”, comparte.
En su libro, Arturo destaca que para tener la confianza de buscar un encuentro sexual, es muy importante entrenar a la vejiga para no tener que usar una sonda, prevenir las úlceras de presión que tienen mal aspecto y mal olor, y también ejercitarse para lograr la máxima movilidad posible y poder pasarse solo de la silla de ruedas a la cama, por ejemplo.
“(En el libro ) comparto mi proceso y lo que a mí me ha funcionado y te invito a que pruebes y te atrevas a hacer lo necesario para tener la vida que deseas”, invita.
Eusebio Rubio, fundador de la Asociación Mexicana de Salud Sexual AC (Amssac) señala que las personas discapacitadas y las que no lo son, deben tener claro que el erotismo se experimenta en el cerebro.
“Hasta cuando tenemos un orgasmo es en el encéfalo donde se desarrollan los procesos fisiológicos más intensos”, detalla.