Para el especialista en finanzas, Carlos Maza Arévalo, la propuesta para crear un nuevo impuesto, esta vez a las herencias, desincentiva la trasmisión de bienes a través de esta figura y de llegar a aprobarse, pronto se le buscaría sacarle la vuelta para evitar su pago, “desincentiva, incluso, hasta morirse uno”.

Y es que en la Cámara de Diputados está de nueva cuenta a discusión y debate, una iniciativa que propone aplicar un impuesto a las herencias. La iniciativa es presentada por el diputado de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Maynes y propone que por propiedades recibidas por donaciones, herencias o legados entre cónyuges, ascendientes o descendientes, los contribuyentes paguen un impuesto de 10% del monto excedente, en un rango de 10 a 50 millones de pesos, 20% del monto excedente en un rango de 50 a 100 millones de pesos y 30% del monto excedente a partir de los 100 millones de pesos.

Al respecto, Maza Arévalo consideró inapropiada esta nueva carga tributaria que grabaría los bienes de los herederos, al tiempo en que criticó la justificación contenida en el documento de la propia iniciativa ya que con este nuevo gravamen, “se logrará eliminar la desigualdad económica y garantizar la distribución de la riqueza y movilidad social para ensanchar la clase media a través de una recaudación que sea progresiva”.

En realidad, con este nuevo impuesto lo único que se logrará, sin duda alguna, es aumentar la recaudación, incluso sin saber en qué proporción porque es intangible estimar cuántos van a morir, en qué año y en qué montos se estaría ejerciendo el impuesto a las herencias.

En cambio, Carlos Maza observó que de llegar a aprobarse este nuevo impuesto, se estaría cobrando una doble tributación, ya que por un lado, hay impuestos y derechos estatales o municipales y por el otro, sería este nuevo impuesto, “que de nuevo no tiene nada pues ya existía en México este gravamen”.

En Estados Unidos ya existe este impuesto y va de entre 40 y 50%. En México existió hace muchos años, en el 1926 había una ley llamada de Impuestos sobre Herencias y Legados y el impuesto se causaba cuando moría el autor de la herencia y se tenían dos años para pagarlo y consideraba objeto del impuesto los bienes inmuebles pero estaba en una proporción del 4 al 40%. Fue derogado por los años 50´s, desde entonces, estuvimos exentos del gravamen.

Dijo que es todo un reto ya que en la mayoría de los mexicanos, por una falta de cultura tributaria, cuando heredan, toman posición de los bienes pero no regularizan la situación, dejando todo para mañana.

“Alrededor del 85% de los mexicanos no regularizan testamentos, no hacen testamentos, no acuden al notario para dejar por escrito su última decisión respecto de sus bienes”, complicando así las relaciones entre familias por falta de certeza jurídica respecto de los sucesores del intestado.