Antonio Baranda
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 11-Sep.- El Programa Nacional de Prevención del Delito, impulsado como una de las políticas prioritarias del Gobierno federal, podría extinguirse el próximo año, pues la Secretaría de Hacienda omitió solicitarle presupuesto para 2017.
Si los legisladores avalan sin cambios el Proyecto de Presupuesto de Egresos 2017, la Secretaría de Gobernación (Segob) no podría repartir recursos a las demarcaciones prioritarias de la iniciativa.
De esa manera, se pondría en riesgo la continuidad de decenas de programas y acciones implementados en los municipios más vulnerables del país en términos de violencia y delincuencia.
“Es una cuestión gravísima y muy delicada porque es un programa emblemático y prioritario”, reconoció una fuente del Gobierno federal.
La falta de recursos sería la puntilla de una política que no sólo fue abandonada durante meses, por la falta de titular, sino que ha sufrido recortes presupuestales.
El Programa Nacional de Prevención del Delito comenzó a operar en 2013, con el objetivo de cambiar el enfoque de la estrategia de seguridad y combatir las causas que generan la violencia.
Desde la Subsecretaría de Prevención de la Segob, que se creó ex profeso para dirigir el Programa, se impulsaron acciones como rescate de espacios públicos, promoción del deporte y la cultura.
Con base en diagnósticos participativos, cuyo contenido fue criticado por algunas organizaciones, también se promovieron proyectos productivos y talleres en más de 200 polígonos de atención.