CDMX.- Generosa como anfitriona se mostró Edith Márquez durante su presentación en el Auditorio Nacional, el viernes, pues compartió su gran noche con invitados y muchos músicos de ensamble.
Por supuesto, sus grandes éxitos fueron la columna vertebral del espectáculo de ««Mis Emociones Tour», que no se limitó en derroche de producción desde que arrancó, a las 20:10 horas.
Una cuidada iluminación, humo seco, cambios de vestuario y hasta tomas en circuito cerrado que mostraban a la cantante salir de su vestidor al escenario, le dieron un brillo especial al concierto.
“Ver esta noche el recinto lleno es, para todo cantante, una satisfacción muy grande, por eso sigo dedicándome a lo que tanto me gusta, cantar.
“Quiero que sepan que lo que les preparé para esta noche es especial. Cada día tengo una enorme responsabilidad hacia ustedes”, comentó la intérprete tras sus primeras canciones, “Acostúmbrame al cielo” y “Por hablarle de ti”.
No hubo tema, gesto o discurso que las casi 10 mil personas que abarrotaron el inmueble de Reforma, según los organizadores, pasaran de largo. La ex Timbiriche siempre estuvo cobijada por sus gritos, aplausos y hasta piropos como “te amo”, “guapa” o “bizcocho”.
Las más de dos horas que duró el espectáculo fueron un clímax constante para los fans de Márquez, pero en la exaltación colectiva hubo momentos cumbre que erizaron la piel de toda la audiencia.
En el segmento de las baladas, en el que destacaron éxitos como “Ese beso” y “Mi error, mi fantasía”, la intérprete invitó a José Manuel Zamacona y su hijo, integrantes de Los Yonic’s, para que la acompañaran durante “Palabras tristes”.
Ataviada de blanco, y después de rojo, la cantante brindó una postal muy mexicana cuando un mariachi se le unió.
Las ovaciones aumentaron cuando apareció Fernanda Castillo, actriz de «El Señor de los Cielos» y quien hizo dueto con la anfitriona en “¿Quieres ser mi amante?”, sencillo de Emociones II, el más reciente disco de Márquez.
De ser la piropeada, la estrella de «Papá Soltero» pasó a segundo plano en cuanto salió su hijo Sebastián para entonar “Te Quise Olvidar”.
“Suegra”, “papito”, “guapo”, le gritaban al joven, mientras su madre lo veía con orgullo.
La tercera y última parte del show fue con banda. Y en ella apareció uno de los máximos exponentes del género: Lorenzo Méndez, de La Original Banda El Limón, quien prestó su voz en “Hasta que amanezca”.
“Muchas gracias por todo, Auditorio”, dijo Márquez como despedida, a las 22:35 horas, tras entregar “Qué sabe nadie”, cover a Raphael. (Manuel Tejeda/Agencia Reforma)