Carlos Marí
Agencia Reforma

XALAPA, Veracruz 14-Mar .- Desesperado por la muerte de su hijo, al que unos sujetos los asesinaron por frustrar su secuestro, el empresario José Carlos Hernández Marín protestó por la inseguridad que prevalece en Veracruz con el cuerpo del joven asesinado a bordo de una carroza fúnebre.
El cortejo fúnebre salió del velatorio antes de medio día y el padre de la víctima decidió desviar el contingente hacia el Palacio de Gobierno y detenerlo enfrente, en la Plaza Lerdo, para hacer su reclamo.
“No sé a quién dirigirme o a qué persona para que pueda atendernos, pero yo exijo justicia, pues la vida de mi hijo no puede quedar así y menos esos malandros”, expresó don José Carlos, acompañado de familiares y amigos del joven asesinado.
En ese lugar, don José Carlos extendió una lona con una fotografía impresa de su hijo, en la que se le aprecia sonriente vestido con sombrero, camisa de cuadros botas y pantalón de mezclilla.
En tanto que su esposa, que detenía uno de los extremos de la lona, gritaba: “¡Justicia- justicia!”.
El empresario, quien es dueño de la cadena de restaurantes “Pollos Campirano”, relató que su hijo, Carlos Fernando, de 16 años de edad, resultó muerto el sábado al filo de las 20:00 horas, cuando unos sujetos intentaron secuestrarlo a él, en su domicilio, localizado en la calle Villahermosa, en la colonia Progreso.
Relató que el joven al percatarse de los intrusos salió de la casa y estos le dispararon enseguida, por lo que resultó gravemente herido de tres impactos de bala, a las que logró sobrevivir por unas horas en el Centro de Especialidades Médicas “Doctor Rafael Lucio”.
Destacó que el adolescente, sin arma alguna, defendió y salvó a un hermano menor, que también iba a ser agredido.
“Mi hijo dejó la vida por salvar a su padre y salvar a su hermanito por lo que le admiro el valor, porque él sin arma alguna, decidió arriesgar su vida y se enfrentó a los malandros, quienes portaban armas de alto calibre”, refirió.
José Carlos Hernández informó que rindió su declaración ante la  Fiscalía General del estado, en la que describió a los agresores, pero a dos días de los hechos, él se encuentra desprotegido.
“Supuestamente nos iban a dar protección, pero ahora me siento indefenso, porque soy muy fácil de localizar, pero no me da miedo morir. Me gustaría morir por algo que en verdad valga la pena no es menos de esa gente sin escrúpulos, ambiciosa maldita”, expresó con voz quebrada.
“Estoy muy dolido con nuestra autoridad, que creo que no hace nada o yo no veo nada. Soy una persona honrada, soy una persona pobre, pero que sueña en grande y lo que tenemos es gracias a Dios a base de trabajo.
“Necesitamos poner un alto a esto; todo este tipo de problemas (de inseguridad). ¡Ya estamos hasta la madre, porque la verdad, no sé qué tendrá que pasar para que alguien haga algo!”, reclamó.