No se puede negar que el activismo a favor de los animales ha cobrado gran fuerza en los últimos años, cada día es más común encontrar rescatistas, organizaciones y gente que sin buscar nada a cambio dedican un poco o su vida completa a ayudar a los que no tienen voz.
Las redes sociales, sin duda alguna, han facilitado las denuncias ciudadanas en todos los sentidos, el nacimiento de las #Ladys y los #Lords, los videos, fotos y ahora hasta transmisiones en vivo, dan herramientas de gran utilidad para buscar justicia ante la desigualdad y distintas problemáticas.
Sin embargo, el peso que estas herramientas de la tecnología dan lugar a voces sin fundamentos, sirven únicamente para envalentonar a quienes simplemente no están de acuerdo con alguna causa, organización o persona, y aunque la diferencia de opiniones siempre suma a mejorar, el caos se viene cuando el objetivo es simple y sencillamente desprestigiar y restar valor a una acción.
Más peligroso aún, resulta cuando las famosas “publicaciones” son consideradas fuentes periodísticas y son replicadas en diarios o noticieros. Tristemente la falta de profesionalismo y ética de ciertos medios desinforma y confunde a la población, particularmente ahora en el tema de protección a los animales en Aguascalientes.
El trabajo de organizaciones, grupos e individuos que dentro de sus posibilidades hace mucho o poco, es sin duda plausible y meritorio, al menos, de respeto. El simple hecho de animarse a recoger al perro o gato de la calle, a interponer una denuncia o a enfrentar al maltratador de animales representa un cambio, al menos en la vida de ese animal por el que se está velando.
En verdad deseamos que ese entusiasmo que a veces está mal encaminado, pueda ser dirigido en beneficio de un ser sin posibilidades de sobrevivir por sí solo, con estas acciones, la sociedad y el planeta tendremos una mejor convivencia.