Silvia Guerra

El día de mañana será el último día de este 2015, para dar paso a un año nuevo. Con este comienzo de año, vienen generalmente los famosos propósitos y anhelos para recomenzar y reinventarnos. Desgraciadamente casi siempre todos nos “comprometemos firmemente” a cumplir con ellos, pero no pasan de quedar en el aire, para pronto ser traspapelados y olvidados hasta el próximo diciembre, ¡claro!

Hacemos grandes rituales con los propósitos de cada año venidero; ya saben, fogatas en donde se quemarán las listas, listas que románticamente se convertirán en un barco de papel y que soltamos en un río, etc. Toda una gran faramalla que usualmente solo queda en eso.

Cuando necesitamos víveres y abarrotes realizamos una lista específica, que metódicamente seguimos al adquirir estos bienes en el súper mercado. Si hay algo que no conseguimos en una tienda, nos trasladamos a otra y a otra, hasta cumplir con la lista de lo que necesitamos. Eso es justo lo que hay qué hacer con nuestros propósitos, hacer una lista y avocarse a cumplirla organizándonos adecuadamente para poder hacerlo.

Para que tus propósitos para este año 2016 no queden en el aire, permíteme sugerirte algunas cosas:

  1. Decide exactamente lo que quieres y haz una lista. Sé realista y asegúrate de que sean propósitos alcanzables.
  2. De la lista anterior, enumera los propósitos en orden de importancia. ¿Qué es más importante que logres o consigas? A eso más importante, colócale el número 1 y de ahí para abajo.
  3. Toma tu primer propósito y desglósalo en qué es lo que tienes que ir haciendo para lograrlo y ponte metas, de preferencia diarias. Para facilitarte la labor, calendariza tus acciones diariamente, así podrás ver lo que tienes que hacer cada día y al cumplirlo podrás colocar una señal de “¡Cumplido!”. Verás que poco a poco ante acciones repetidas diariamente eso que deseas cambiar se te volverá un hábito.
  4. Comienza cada día repitiéndote a ti mismo: “¡Lo lograré!”, “¡lo lograré!”, “¡yo hago que las cosas sucedan!” y adquiere una postura de triunfador: erguido, sonriente y firme. Es increíble la sensación que logras y la actitud que adquieres con hacer esto. Ya estás preparado para comenzar tu día de manera positiva y con energía.
  5. Cada vez que consideres que puedes con más carga, toma otro propósito, desglósalo igual que el primero y ve poco a poco caminando hacia tus metas.

Recuerda que para hacer algo grande, hay que comenzar con pequeños pasos. De esa manera verás cómo tu lista de propósitos se va cumpliendo poco a poco pero con paso firme y duradero. Lo bueno de todo es que al desglosar un todo en partes más pequeñas no nos agobiamos con la enorme carga, permitiéndonos tener la disposición y la energía de ir cumpliendo nuestras pequeñas metas hasta llegar más fácilmente a nuestra meta final.

¿Estás convencido de tener propósitos efectivos este año? ¡Claro que sí, tú puedes!

Espero hayas tenido felices fiestas. Te deseo que este 2016 llegue lleno de bendiciones y solo con lo “suficiente”. De esta manera no te faltará nada importante, pero necesitarás seguir luchando.

El Poder de tu Imagen.

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