Enrique Ávila
Agencia Reforma

Volvo Cars cree que la industria automotriz mundial debe esforzarse en la introducción de una infraestructura de recarga para coches eléctricos estandarizada, dice Peter Mertens, vicepresidente senior de la compañía en investigación y desarrollo.
Con el fin de consolidar la creciente popularidad de los vehículos eléctricos y asegurarse de que los clientes adopten plenamente la tecnología, Mertens argumenta que es necesaria una infraestructura de carga simple, estandarizada, rápida y global.
“Vemos que un cambio hacia coches totalmente eléctricos ya está en marcha, como la tecnología de la batería mejora, los costes disminuyen y la infraestructura de carga se pone en su lugar,” explica, “pero mientras estamos listos desde un punto de vista tecnológico, la infraestructura de carga no es bastante todavía”.
Dice que para realmente hacer de la ansiedad por la autonomía una cosa del pasado, un sistema de carga estandarizado a nivel mundial es muy necesario.
Para apoyar este impulso hacia un estándar global para la carga de eléctricos, Volvo Cars ha decidido poner su peso detrás de la Iniciativa Interfaz de Carga, un consorcio de grupos de interés que fue fundado para establecer el Sistema de Carga Combinada (CCS, por sus siglas en inglés) como el estándar para la recarga de baterías de los vehículos.
Volvo Cars es uno de los principales fabricantes de vehículos híbridos enchufables y se ha comprometido a ofrecer una variante híbrida plug-in en cada nuevo modelo, ya que sustituye la totalidad de su cartera de productos en los próximos años. También introducirá un vehículo totalmente eléctrico en 2019.
“Estamos muy contentos de apoyar y participar en el establecimiento de normas para los sistemas de recarga de vehículos eléctricos. La falta de una norma de este tipo es uno de los principales obstáculos para el crecimiento de la cuota del mercado de los vehículos eléctricos “, dice Mertens.
En la actualidad, uno de cada cinco de todos los XC90 de Volvo vendidos es híbrido enchufable.