Claudia Salazar y Rolando Herrera
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 13-Jul .- Legisladores de izquierda y organizaciones sociales presentaron una iniciativa para aumentar al doble el impuesto que se aplica al precio de las bebidas azucaradas.
En una reforma a la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) se plantea que el gravamen pase de un peso a dos a todo tipo de bebidas endulzadas, tratándose de concentrados, polvos, jarabes, esencias o extractos de sabores.
En la iniciativa, presentada este miércoles en la sesión de la Comisión Permanente, se propone precisar que los recursos que se recauden deberán destinarse, en la misma proporción, al Sistema Nacional de Salud.
Los recursos recaudados serían para apoyar la atención de las enfermedades relacionadas con el sobrepeso, sin perjuicio de la aplicación previa de las disposiciones en materia de Coordinación Fiscal, es decir, de los recursos que se destinan a las entidades federativas, se lee en la propuesta.
La iniciativa es firmada por los senadores Armando Ríos Piter, Zoé Robledo y Mario Delgado, por el PRD, y la senadora independiente Martha Tagle.
Además, tiene el apoyo de diversas organizaciones sociales, como Alianza por la Salud Alimentaria, Asociación Mexicana de Diabetes, Fundación InterAmericana del Corazón México, Fundación Mídete, El Poder del Consumidor, Contrapeso, Asociación Educativa en Diabetes, Obesidad y Sobrepeso (AEDOS); Asociación Mexicana de Familiares y Pacientes con Artritis Reumatoide (AMEPAR); y World Diabetes Foundation, entre otras.
“Si bien, el principal objetivo del impuesto propuesto es desincentivar el consumo de estos productos al estar relacionados con un aumento en los índices de sobrepeso y obesidad, la recaudación que podría generarse con el gravamen sería de aproximadamente 24 mil 910 millones de pesos, que permitiría destinarlos a ciertos gastos públicos especiales.
“De acuerdo a estimaciones del Instituto Nacional de Salud Pública sobre los diferentes niveles de impuesto a los refrescos, un impuesto del 20 por ciento ayudaría a disminuir el consumo de estas bebidas en aproximadamente de 12 a 18 por ciento, y por lo tanto potenciaría el impacto positivo en salud y en materia preventiva”, se argumenta en la iniciativa.
Se agrega que en términos de salud, esta disminución en consumo ayudaría a prevenir entre 800 mil y un millón 275 mil casos de diabetes para 2030, lo que significaría un ahorro de hasta 50 mil 900 millones.
También se indica que debido a que el gasto en alimentos y bebidas como proporción del ingreso es mucho mayor en los hogares de menores recursos, que en aquellos con mayores ingresos, el impacto de un impuesto de este tipo puede generar grandes beneficios para estas familias.
“Dado que el consumo de bebidas azucaradas se asocia con diferentes enfermedades, y por lo tanto en mayor gasto en salud, el reducir su consumo tendrá un efecto positivo, al reducir el gasto de bolsillo en atención médica y salud de las familias de menores recursos. De la misma manera, al destinar los recursos recaudados para un fin social, como es el aumentar el acceso al agua potable en zonas rurales, escuelas y espacios públicos, genera un beneficio social amplio y transversal”, se explica en la propuesta.
En conferencia de prensa, el senador perredista Armando Ríos Piter resaltó que la recaudación actual del impuesto ha dejado al erario cerca de 50 mil millones de pesos, lo que habla del impacto que ha tenido la medida.
Ríos Piter sostuvo que su bancada pedirá que la Auditoria Superior de la Federación haga una revisión específica en la recaudación de esos 50 mil millones de pesos.
“Queremos saber en qué se están invirtiendo y hemos planteando en dónde se debe seguir con su aplicación”, resaltó.
La senadora Martha Tagle, de Movimiento Ciudadano, destacó que el incremento del impuesto ayudaría a que las empresas embotelladoras se esmeren en generar otro tipo de bebidas menos dañinas para la población mexicana.
Tagle mencionó que si bien buscarán evitar el aumento del impuesto, las empresas tienen la oportunidad de generar productos más saludables, pues se ha constatado que la población mexicana ha aumentado el consumo de agua.
“Con esta propuesta de aumentar el impuesto puede repercutir en las políticas de empresas para contar con un mercado cada vez más enfocado en productos saludables”, declaró también en la conferencia de prensa.