Don José Luis Rodríguez, un panadero de unos 45 años, primero se quitó su vieja playera roja, regalo de hace seis años del Gobernador Eruviel Ávila cuando era candidato, y aceptó ponerse una playera blanca, que le tendió Josefina Vázquez Mota, candidata del PAN al mismo puesto.

La playera roja tenía los logos del PRI, el PVEM y de Nueva Alianza y varias veces la frase “Piensa en grande”, “Por tu familia”, “Por el Estado de México”, “Porque juntos podemos llegar más lejos”. Sin decir a dónde.

Durante el recorrido que hizo la candidata panista en la colonia El Molino, promocionando el voto de casa en casa, convenció al panadero de que se cambiara playera.

“El PRI lleva gobernando casi 90 años y mire cómo tiene su colonia: sin seguridad, sin agua, con corrupción”, le dijo.

Y animado por militantes panistas, don José Luis sacó un encendedor y quemó aquellas promesas de campañas.

Ardió el trapo bajo el sol, mientras una integrante de los comités panistas en la localidad explicaba que ya antes lo había animado a cambiarse al PAN.

“Porque son unos rateros (los priistas), siempre nos engañan, se quedan siempre los recursos para ellos, para su gente, a nosotros nos los condicionan y no está bien”, dijo frente a las cámaras, “a sus papás, que ya eran gente grandes, los condicionaban para darles una despensa”.

“Sí, si no era por una firma o algo, no te daba nada”, respondió el panadero.

Luego, como parecía triste por haber quemado su ropa, otro panista fue y le entregó otra prenda.

Así pasó el primer acto del día de Vázquez Mota. En el segundo, en Amecameca, hubo una función de lucha libre, y la panista estuvo acompañada por Felipe Calderón.