Pasará una generación y luego otra, vendrán más y así hasta el infinito antes de que se solucione el problema del transporte urbano, que a pesar de ser una demanda recurrente no hay poder que pueda influir para que cambie la situación, lo más lejos que se ha llegado es a una serie de investigaciones y estudios, acompañados de discursos y de los clásicos tacos de saliva.

Es una cuestión tan añeja que desde tiempos de María Canica se escuchaban las quejas de los usuarios sin que hubiera una respuesta efectiva. Han pasado más de 70 años y aunque hoy la señora ya no viaja en autobús por sus enfermedades, recuerda perfectamente que siempre hubo un mínimo de unidades para una población creciente, por lo que no hacía falta ir al Distrito Federal para comprobar las angustias de la familia Burrón, al tener que ir colgados de las puertas, literalmente hablando, porque aquí era algo común en las llamadas “horas pico”.

Lo más lamentable es que el tema se aprovecha con fines políticos, electorales y sociales para enardecer al público, al no buscarse el fondo del asunto que no puede ser otro que un cambio radical en el servicio, tal como lo demanda Juan Pueblo, sino de utilizar el momento para atraer el interés.

Se desconoce si es una acción planeada para desviar la atención para una mejoría integral, o es una mera coincidencia, pero desde distintos frentes se pide solamente que el transporte colectivo no salga del centro, en lo que hay total acuerdo de los usuarios ya que de llegarse a dar esa medida afectaría sus exiguos ingresos al tener que abordar dos unidades para llegar a su destino, sin embargo esta contrariedad sería una parte de las muchas que deben resolverse.

La presidenta del Colegio de Urbanistas, María del Carmen Martínez Zacarías, insiste que dejen de transitar por el centro histórico con el argumento que es la única forma de que “luzca” y se pueda presumir a los visitantes. Asegura que hay calles en que pasan hasta 14 rutas, lo que según su punto de vista genera una sobrecarga vehicular, sin embargo no menciona que en la ciudad de Aguascalientes transitan diariamente alrededor de 400 mil automotores, de los cuales 496 son los “urbanos” y poco más de 3,500 taxis.

Lo adecuado sería promover la solución total, empezando por el servicio que ofrecen los camioneros, ya que si hay una buena atención – con el número suficiente de carros, que estén en buen estado físico y mecánico y de pleno respeto a rutas y horarios – será masivo su uso y por consiguiente habrá menos vehículos particulares en movimiento.

En respaldo a su planteamiento, la dirigente juzga que quienes se oponen es porque no entienden “los verdaderos beneficios que esta reestructuración traería”, como el hecho de caminar 400 ó 700 metros para tomar el autobús, lo que en teoría sería atractivo para el que quiere ejercitarse, pero no para un trabajador de una empresa o la empleada del comercio y mucho menos para los que acuden a realizar sus compras, que siempre están limitados de tiempo.

El líder de los operadores Roberto Mora Márquez estableció que antes de dar un paso de esa naturaleza se debe analizar detenidamente los pro y contra y aunque ellos son de los que más conocen de esta materia en ningún momento han sido consultados. Otros que pueden dar una opinión son los concesionarios, quienes deben analizar si es conveniente a sus intereses y de ser a favor los choferes se ajustarían a las disposiciones, siempre que no afecte al gremio.

Por su parte, Francisco Ruiz López, presidente del capítulo Aguascalientes de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), exige una mayor eficacia, pues el mal servicio del transporte público “ocasiona pérdidas de tiempo, perjuicio a la productividad y gasto oneroso al usuario”.

Sostuvo que existe la necesidad de incrementar la calidad del mismo y hay preocupación “porque los actuales concesionarios de taxi y de camiones urbanos de pasajeros no están ofreciendo un servicio de calidad”, por lo que hizo un llamado al gobierno del estado “para que no postergue la modernización”, que si los actuales propietarios de las unidades quieren conservar el usufructo deberán invertir en equipo y capacitación.

“Hacemos un llamado a los concesionarios a que inviertan y den un buen servicio, puntual en el cumplimiento de las rutas, unidades modernas, donde el usuario pueda ir cómodo, seguro y se transporte de manera digna”, apuntó.

Al igual que María Canica, el dirigente empresarial recordó que “tenemos años escuchando que se va a mejorar”, lo que desafortunadamente no se hace, por el contrario va en franco retroceso en una ciudad como Aguascalientes que ha captado “la mayor inversión en el país”, por lo que “no podemos tener un transporte de este tipo, con unidades viejas, contaminantes e inseguras, que no respetan rutas ni cumplen horarios”.

Pues sí, es una gran verdad lo que señala el dirigente empresarial, pero sigue en el aire la pregunta ¿hasta cuándo se escuchará el clamor social?

DE NINGÚN MODO

Así, de tajante, el partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) rechaza cualquier alianza con sus hermanos de izquierda al calificar que traicionaron los ideales y principios de esta corriente ideológica.

Sin embargo, en política la palabra “nunca” no existe, no es algo absoluto, porque en algún momento es indispensable unirse con otros para defender sus motivos, que pueden ser políticos, económicos, electorales y hasta de supervivencia.

En concordancia con lo que dijo Andrés Manuel López Obrador, de que no habrá coalición con otros partidos, como el PRD, PMC y PT, que en el pasado lo apoyaron dos veces en su ambición de ser Presidente de la República, la dirigente en Aguascalientes, Nora Ruvalcaba Gámez, dijo que en 2016 Morena irá sin compañía.

Por lo anterior, en las elecciones a gobernador, presidentes municipales y diputados locales tendrán sus propios candidatos y no permitirán lapas, lo que en sí será un verdadero reto porque será la primera vez que aparezcan en el escenario local. Podrán medir sus alcances y considerar lo que venga en 2018.

El propósito que tiene la corriente lópezobradorista es “cambiar la situación actual del país”, que será posible en la medida que se presente “como una oposición abierta, que no coincida con la forma de gobernar del actual régimen, el cual ha sido capaz de cooptar a todos los partidos, incluso los llamados de izquierda”, sostuvo la ex candidata a legisladora federal.

Dijo que en los pasados comicios federales, que fue el debut de Morena, les fue bastante bien, en virtud que lo hizo sin alianzas y se colocó como la primera fuerza política de izquierda en el estado, por lo que en el año que falta para los comicios locales seguirá fortaleciendo la estructura interna y haciendo que crezca el número de simpatizantes.

El pasado 7 de junio, de los 321,925 votos emitidos para elegir a los tres diputados federales, Morena recibió 16,919 (5.25%), el PRD 12,655 (3.93%), el PT 7,315 (2.27%) y Movimiento Ciudadano 5,862 (1.82%), lo que afianza su idea de que es preferible ir solos.

Es difícil precisar hasta cuándo se mantendrá en solitario, porque si otros recurren a las alianzas y esto les ha permitido ganar, como es el caso de PRI y PAN, Morena estaría en desventaja de persistir en ese propósito, máxime que en el 18 López Obrador volverá a ser candidato, por lo que es preferible no decir que de esta agua no ha de beber.