Mientras haya clientes, seguirán proliferando los productos “milagro”, porque la gente quiere perder peso sin esforzarse, que desaparezcan las arrugas en cuestión de horas, o tener una abundante cabellera, aunque la genética no les ayude.
El director de Regulación Sanitaria del ISSEA, Enrique Romero Frías, informó que en lo que va del año se han realizado dos operativos, 16 visitas y se han asegurado 600 productos “milagro”.
El 90% de estos productos, son destruidos por no cumplir la normatividad.
Son productos que crean falsas expectativas, engañando a la población consumidora, explotando productos como peso, belleza, cabello y/o suplementos alimenticios.
Actualmente se cuenta con 40 verificadores sanitarios que realizan actividades en lugares fijos y semifijos identificando riesgos como envasado de producto y etiquetas.
Las etiquetas deben de contar con dos leyendas en español: “El uso o consumo de estos productos es responsabilidad de quien lo consume” y “Este producto no es un medicamento”.
Asimismo, a través de la Cofepris se realizan operativos a nivel federal; en lo que va del año, aseguraron 1.2 millones de unidades de tés reductivos, 322 kilogramos en polvo de tepezcohuite, 96 kilos de hierba en greña, 104 mil 400 etiquetas y han publicitado 28 alertas sanitarias.
El doctor Romero añadió que estos productos se publicitan y se venden con facilidad, pues se han encontrado anunciados en revistas locales, Internet, periódicos y aviso de ocasión, a lo cual se le da seguimiento.
Finalmente, exhortó a la población a no consumir productos de dudosa procedencia que puedan dañar su salud y denunciarlos en la página de Cofepris en el apartado de denuncias o al 910 79 00 ext. 7363.