Ante el crecimiento en la prestación de servicios de cirugía estética a través de establecimientos o locales privados, sin que cuenten con los avisos ni las autorizaciones sanitarias conducentes, la Cofepris pidió a las autoridades sanitarias estatales, reforzar la verificación de estos negocios y pedirle a la población denuncie los sitios clandestinos que carecen de personal especializado, porque su salud y vida están de por medio.

Los principales servicios que se ofrecen consisten en abdominoplastías (remodelación y reafirmación de abdomen), blefaroplastías (cirugía de rejuvenecimiento de párpados y resección de piel), implantes de busto o mamoplastía de aumento, mamoplastía reductiva, mastopexía (elevación o remodelación de busto), dermolipectomía circular o “body lifting”, peeling, lipoescultura, liposucción, inyección de materiales de relleno, y reducción acelerada de peso.

La dependencia federal advirtió que se han encontrado que algunos negocios de este tipo, no cuentan con autorización sanitaria para prestar los servicios que promocionan; que las condiciones sanitarias no son las adecuadas; que el personal no es profesional de la salud (carecen de estudios con validez oficial y de cédula profesional); o bien, que los cirujanos plásticos no cuentan con certificados y/o recertificaciones de especialidad para realizar este tipo de cirugías.

Asimismo, falta de aviso de funcionamiento o licencia sanitaria, medicamentos con fecha de caducidad vencida, equipo médico sin registro sanitario, además de no permitir, en ocasiones, acceso para constatar condiciones sanitarias, no presentar documentación que acredite el buen funcionamiento del establecimiento, así como contar con quirófano dentro del consultorio.

Estos tratamientos se ofertan por Internet, en medios impresos, volantes, mantas en domicilios diversos, revistas de renombre, entre otros, en los cuales, la práctica más común es ofertar los servicios a bajo costo y sin internamiento del paciente.

Las cirugías o tratamientos practicados en establecimientos con malas condiciones sanitarias y por personas no especializadas que no cumplen con la legislación y normatividad sanitaria vigente, pueden provocar un grave riesgo a la salud de la población que acude a dichos lugares y en consecuencia el daño puede ser permanente o fatal.

El director de regulación sanitaria del ISSEA, Dr. Ernesto Romero Frías, recomendó a la población que, previamente a someterse a un tratamiento de cirugía estética, se asegure que el establecimiento cuente con la licencia sanitaria para llevar a cabo actos quirúrgicos (debe estar a la vista del público); que el médico que realiza los procedimientos tenga especialidad en cirugía plástica; que el título profesional del médico cirujano se encuentre a la vista del público; y que no se dejen llevar por ofertas atractivas, porque lo barato sale caro, a la larga.

Aseguró que aquí se ha reforzado la vigilancia y también se requiere de la denuncia ciudadana, para actuar en consecuencia.