La elaboración y uso de credenciales para votar del INE apócrifas es una constante de los menores de edad que buscan ingresar a antros y bares, cuyos establecimientos entregan periódicamente paquetes de plásticos falsos que son retenidos al momento de su presentación en los accesos de los inmuebles, reveló el delegado del Instituto Nacional Electoral, Ignacio Ruelas Olvera.
Pese a que hay una gran facilidad para elaborar una imitación de las credenciales para votar, al considerar que cualquier joven con una computadora portátil puede imprimir una copia, se trata de falsificaciones burdas, que sólo podrían darse por válidas en un filtro de esta naturaleza, donde no se tiene suficiente luz y hay flujo constante de estos documentos.
Subrayó que la clonación de una credencial de elector es un caso improbable ante la inclusión de la información de elementos biométricos y una serie de candados de seguridad.
“Estas clonaciones de menores de edad son simples papeles, de manera automática lo denunciamos, los antros normalmente nos las entregan, se queda documentadas, leídas, firmadas por representantes de partido, y después se destruyen”.
Ruelas Olvera señaló que las implicaciones legales de una falsificación para dar un mal uso a esa documentación, obligan a la presentación de una denuncia penal, en cuyo caso se ha detectado un solo caso de un individuo que intentó obtener el plástico en un módulo de atención ciudadana, bajo un nombre diferente al que estaba registrado.
Advirtió que en la actualidad, el registro de datos biométricos, como las huellas dactilares y el iris de los ciudadanos, evidencian de forma automática dentro del sistema si la misma persona busca ostentarse con nombres distintos para obtener una segunda credencial de elector.
Ruelas Olvera manifestó que el único caso registrado hasta la fecha, en el que se ejerció acción penal tras una denuncia de falsificación de credencial, se dio en el municipio de Jesús María con un ciudadano al que la autoridad judicial le dictó una sentencia de 10 años de cárcel.