1ª Función
“LOS ILUSIONISTAS 2” (“NOW YOU SEE ME 2”)
Cualquiera pensaría que una cinta capaz de reunir un reparto que condense la calidad histriónica de tres generaciones (Morgan Freeman, Michael Caine, Mark Ruffalo, Woody Harrelson, Jesse Eisenberg, et al.)mediante una historia sobre magos que utilizan sus habilidades para el hurto simplemente no podría fallar, pero “Los Ilusionistas “, estrenada hace tres años, cometió un error fatal ante tan imbatible premisa: tomó a su audiencia como una panda de memos que aceptaría lo que fuera mientras dicha premisa se mantuviera…y lo malo es que así ocurrió. El guión procuró urdir una compleja trama sustentada en las andanzas de estos ilusionistas (conocidos como “Los Cuatro Jinetes”) quienes sorprenden a las masas con sus elaborados trucos mientras obran a favor de la sociedad despojando de riquezas a poderosos empresarios para repartirlas entre el pópolo, forzando la empatía hacia el espectador quien a su vez debe aceptar que estos sujetos (un mentalista, un prestidigitador, un manipulador de elementos físicos y una artista de escena) poseen habilidades prácticamente sobrenaturales mientras son coordinados por una misteriosa entidad llamada El Ojo. Persecuciones, intrigas y secuencias espectaculares asistidas por CGI son la piedra angular de la cinta, dejándonos a merced de los caprichos del guionista sin que podamos siquiera cuestionar o vincular cualquier aspecto del filme debido a que Los Jinetes no son humanos, pueden hacer y deshacer como les plazca, echando por la borda cualquier ingenioso y descabellado plan que elucubren, pues al final sus abrumadores poderes resolverán todo, aún si tienen al FBI pisando sus talones. La secuela en cartelera es exactamente lo mismo, y a pesar de añadir un componente extra en forma de Daniel Radcliffe como un poderoso empresario tecnológico que pretende utilizarlos para acometer un ambicioso golpe criminal, todo procede y termina, como debe, sin una pizca de sorpresas en el guión y demostrando que nuestros personajes siempre han tenido -y tendrán- la sartén por el mango. Las mencionadas bondades histriónicas no mantienen a flote la cinta si los personajes a cargo de tan notables actores son solo caricaturas incapaces de inyectar dramatismo a la trama, y si ésta a su vez es tan predecible pues…”Los Ilusionistas 2” realmente sería algo si ejecutara un solo acto de magia: desaparecer.

2ª Función
“MENTE IMPLACABLE” (“CRIMINAL”)
Hace casi veinte años, una cinta rebosante de absurdos narrativos titulada “ContraCara” (John Woo / E.U/ 1997) se consolidó como uno de los filmes de éxito aquel entonces. La trama se erigía sobre una premisa atractiva y clave en la historia de la ciencia ficción: ¿Qué pasaría si una personalidad con rasgos muy distintivos fuera tomada o trasplantada en otra diametralmente opuesta? La frenética dirección de John Woo y las sobreactuaciones de los siempre exagerados John Travolta y Nicolas Cage no dieron una respuesta coherente (aunque sí dos horas de puro placer culpable). “Mente Criminal”, cinta estrenada recientemente en cartelera, trata de ofrecer una reflexión más clara sobre los conflictos morales, éticos y psicológicos en la inserción de psiques ajenas en cuerpos ídem que ya se han abordado con más gracia y fineza en la literatura, en particular por Philip K. Dick y William Gibson. El filme inicia con la brutal muerte de un agente de la CIA llamado Bill Pope (Ryan Reynolds, quien ya hiciera de las suyas con esta temática en la muy fallida “In/Mortal”), el único capaz de identificar el paradero de un poderoso criminal informático llamado Xavier “El Holandés” Heimdahl (Jordi Mollá) y que ha hackeado el sistema de defensa norteamericano, por lo que tiene acceso a los códigos de misiles nucleares. Para contrarrestar sus nefastos planes, el superior de Pope, Quaker Wells (Gary Oldman) y un médico de apellido Franks (Tommy Lee Jones) aplican un procedimiento experimental en el colérico y violento convicto Jericho Stewart (Kevin Costner) al ser el único con la conformación craneana y cerebral correcta y recibir los recuerdos de Bill con el fin de localizar y detener al Holandés. Por supuesto, las cosas se salen de control y ahora Jericho se encuentra lidiando con una lucha interna entre su identidad y la de Pope a la vez que trata de identificar cuál es la vía a seguir, pues por azares del destino hay mucho dinero de por medio, sólo la viuda de Bill (Gal Gadot) y su pequeña hija pueden asistirlo. La atmósfera es una marcada por escenarios londinenses, plagada de tonos fríos y melancólicos, por lo que la aparatosa premisa pierde exuberancia y el director israelí Ariel Vromen aprovecha esta mesura plástica para centrarse en los conflictos psicológicos que ésta provee, sacándole jugo al veterano Costner para redondear al personaje en todas sus facetas, desde las más desagradables -después de todo, es un criminal-  hasta aquellas más humanas, extrayendo de su reparto una dinámica interesante y redonda, aunque no desprovista de clichés dramáticos (la viuda que asiste al hombre rudo que puede o no ser su difunto esposo es un guiño muy incómodo precisamente a “ContraCara”, con niño en peligro incluido) que debilitan el acertado procedimiento. “Mente Criminal” es un filme que se percibe conocido, pero la dirección robusta y el buen trabajo de su cuadro actoral la hacen más perdurable que muchas otras cintas similares que quisiéramos nos borraran de nuestros recuerdos.

3ª Función
“CONEXIÓN MORTAL” (“CELL”)
Desde el inicio, la historia no puede negar la cruz de su parroquia: es una adaptación de un libro de Stephen King, y como tal sus fortalezas o debilidades (muchas más de éstas que fortalezas) se verán maximizadas en la iteración cinematográfica. John Cusack, el abanderado del buen actor casi siempre desaprovechado por los productores, es el héroe de esta historia casi apocalíptica, interpretando a un artista gráfico quien al estar a punto de regresar a su hogar en Nueva Inglaterra a los brazos de su esposa e hijo después de una gira de trabajo, se ve inmerso en una odisea por sobrevivir cuando una extraña señal emitida por los teléfonos celulares hace presa de quien la escucha transformándolos en seres violentos con tendencias homicidas. Ahora Cusack deberá emprender un peligroso viaje de regreso a su ciudad haciéndose acompañar de otro sobreviviente con cierto trasfondo militar (Samuel L. Jackson) y una chica remilgada pero buena onda (Isabelle Fuhrman) mientras esquivan a aquellos infectados por el virus acústico y conocen a otras futuras víctimas. La cinta bebe de uno de los libros más malos de King, y la trama nunca logra enriquecerse mediante sus personajes (bastante patosos y planos) o las mismas situaciones de supuesto pavor vistas hasta el cansancio en cine (“Exterminio”) y T.V. (“The Walking Dead”), quedándonos con el acostumbrado sermón a la King: la tecnología en telecomunicaciones crea zombis. Y para eso no necesitábamos una cinta tan mala, pues basta con charlar con cualquier usuario desmedido de Facebook para darnos cuenta. Esta “Conexión”, ni con un plan gratis.

 Correo: corte-yqueda@hotmail.com