Son personas con discapacidad y en situación de vulnerabilidad las que se han agrupado para producir algunas plantas terapéuticas, y piden el apoyo para que se puedan comercializar; es de esta forma que pueden ser útiles a la sociedad, y muchos de esta forma es como sacan a sus familias adelante, aseguró el coordinador del grupo, Alejandro de Luna Suárez, quien es débil visual.
Detalló que para ellos ha sido un poco difícil trabajar ya que entre los integrantes del grupo “Entre dulces y pedazos”, hay quienes no cuentan con alguna extremidad, y les es complicado trasladarse en busca de apoyo a la capital, ya que son en su mayoría personas que viven en la comunidad de Los Ramírez, en el municipio de Jesús María.
“Nosotros queremos que las autoridades volteen a vernos, y que también otras personas con discapacidad se den cuenta que se puede producir y se puede ser parte de la sociedad; queremos trabajar con gente de las zonas marginadas, que están en aquellas comunidades donde esté difícil transportarse a la ciudad, que todas esas personas que están sufriendo el aislamiento en una comunidad se empiecen a sentir parte de un grupo”, enfatizó.
El activista señaló que con su esfuerzo y por sus propios medios han buscado hacer este pequeño taller de plantas, sin embargo, requieren de apoyo ya que no han podido seguir vendiendo.
“Lo que tenemos lo hemos hecho con nuestro esfuerzo, y poco a poquito hemos ido avanzando, pero ya llegó el momento de buscar disfrutar ese trabajo que hemos hecho con anterioridad, vendiendo nuestras plantas, buscando la manera de que más personas se integren con algunas manualidades o artículos que puedan hacer y vender. Hemos tratado de implantar una terapia ocupacional”, señaló.
Dijo que actualmente están trabajando cinco personas, desde hace cerca de dos años pero se espera incrementar este grupo y recibir la asesoría necesaria para producir productos orgánicos, que les permitan ingresar con mayor facilidad al mercado, además de poder ofrecer alimentos sanos que aporten a las familias, y a ellos les implique un beneficio económico.
“Hay pozo, son comunidades que todavía tienen tierras para este tipo de plantaciones, somos gente que tiene espacio para hacer los huertos familiares; ahorita tenemos 200 macetitas, que son con las que queremos empezar nuestro punto de venta, son endémicas de la región, por ejemplo hierbabuena, mejorana, tomillo, ajenjo, ruda, y todas esas plantitas que se han usado tradicionalmente en nuestras comunidades, que nos permite producirlas sin requerir la inversión de un invernadero”, apuntó.

► Los interesados en adquirir sus plantas o en contactar a la agrupación, pueden hacerlo en Hidalgo #207, Los Ramírez, Jesús María o en los teléfonos (449) 284 8076 y 196 5134.