Heriberto Alcalá Guerrero

Hunden aún más a presunta operadora del narcomenudeo. También será procesada por el delito de trata de personas, ya que presuntamente explotaba a dos menores de 16 y 17 años de edad. Las obligaba a vender droga en su restaurante.
Se dio a conocer que el juez de Control y Juicio Oral del Quinto Partido Judicial con sede en el municipio de Jesús María, otorgó el auto de vinculación a proceso en contra de Marisela “N”, “N”, de 38 años, por el delito de trata de personas. Ella fue detenida en el interior de un restaurante Renacimiento, ubicado en la comunidad Gómez Portugal, municipio de Jesús María.
Primeramente fue recluida en el Cereso femenil, acusada de delito de contra la salud en la modalidad de narcomenudeo. Al detenerla, agentes ministeriales le encontraron varias dosis de clorhidrato de metanfetamina (cristal). También estaba acompañada de las dos menores, quienes aseguraron estar trabajando en ese lugar en contra de su voluntad. Son originarias de Coahuila.
De acuerdo al informe, el pasado 23 de junio se llevó a cabo otra audiencia ante el juez de control y juicio oral, para formulación de imputación y vinculación a proceso en contra de Marisela, pero ahora por el delito de trata de personas en su modalidad de recepción con fines de explotación, hipótesis de utilización de personas menores de 18 años en actividad delictiva, previsto y sancionado por la ley general para prevenir, sancionar y erradicar los delitos en materia de trata de personas y para la protección y asistencia a las víctimas de estos delitos.
Existe imputación directa en contra de Marisela de parte de ambas menores de edad. Ella recibió a las víctimas en el periodo comprendido del 11 de mayo al 7 de junio del año en curso, a las cuales explotó utilizándolas en actividades delictivas. Específicamente, las obligó a vender droga en el restaurante Renacimiento, ubicado a un costado de la carretera federal 45 norte de la comunidad Margaritas, municipio de Jesús María.
La declaración de las menores quedó asentada en la carpeta de investigación. Dijeron que eran utilizadas para hacer la limpieza del lugar, atender a los clientes (traileros), así como realizar la venta de drogas. Ofrecían dosis de cristal y por cada envoltorio vendido recibían determinada cantidad de dinero.
La presunta responsable también les sugería drogarse para que no durmieran y pudieran trabajar horas de más. A decir de las víctimas, laboraban tres días consecutivos sin dormir, vendiendo el cristal.
Dado lo anterior, el juez señaló que el proceso en contra de Marisela entra en la etapa de investigación complementaria. El AMP y la Defensoría cuentan con tiempo suficiente para continuar la investigación y ofrecer datos de prueba, que permitirán llegar a la etapa del juicio.