Saúl Alejandro Flores

Mis pacientes lectores, continuamos con estas reflexiones que iniciamos la semana pasada, así como compartirles los escenarios que en su momento visualizamos cuando trabajé en alguno de los equipos de la Agenda del Agua 2030, escenarios que no son alentadores, como ya les había anticipado, comienzo con lo regional para después mirar a lo local, entonces continuemos con el tema.

En la región de la Cuenca Lerma Santiago Pacífico (LSP) se encuentran algunos de los principales centros urbanos del país, entre los que destacan la zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG), Toluca, León y Querétaro, urbes que sobre todo presentan severos problemas de disponibilidad de agua, en el caso de la ZMG, León y Querétaro, estás últimas dos con mayor nivel de estrés hídrico, a la que se suma otra ciudad de menor densidad poblacional y extensión territorial, como lo es Aguascalientes.

Esta región concentra el 18% de la población del país, la cuenca LSP es responsable de casi una quinta parte del consumo de agua del país, principalmente por el uso hidroagrícola, en 2008 la producción agrícola de LSP representó el 22% de la producción agrícola nacional. Cabe destacar que gran parte del recurso superficial no accesible por capacidad se utiliza para usos no consuntivos (generación hidroeléctrica).

Es importante precisar que se vive otra circunstancia dentro de la cuenca del Bajo Santiago y Pacífico, la baja demanda genera la necesidad de poca infraestructura y gran parte del recurso renovable total desemboca al océano pacífico sin ser utilizado, siendo este otro panorama que debe tomarse en consideración.

A lo anterior, vale la pena tener en cuenta que 2.5 mil hm3 de la demanda actual de agua se abastece de manera no sustentable (falta de gasto ecológico y sobreexplotación de acuíferos). En la actualidad la oferta se limita a la actividad hidroagrícola, en suma tenemos que la demanda total podría ser mayor de lo que hoy se está abasteciendo dentro de los próximos 14 años.

La brecha para 2030 conforme a estos datos y los expuestos en este espacio la semana pasada nos arroja un ascenso en la brecha a 4.7 mil hm3, básicamente por dos razones: a) Volumen no sustentable: 2.5 mil hm3 y b) Diferencia entre crecimiento de oferta y demanda: 2.2 mil hm3.

Permítanme, transcribirles en las siguientes tablas la panorámica estimada sobre el tipo de pérdidas la estimación y porcentaje de la pérdida y el volumen que representan en cada uno de los usos: agrícola, doméstico e industrial:

Demanda agrícola

 

Tipo de pérdidas

 

% de pérdidas

 

Volumen perdido

Hm3

 

% del total de volumen

 

Conducción en distritos de riego 35% 1,100 15%
Evaporación e infiltración parcelaria;  

30%

 

3,900

 

54%

Exceso de riego por falta de programación / capacitación  

10%

 

1,300

 

18%

 

 

Demanda doméstica – municipal

 

Tipo de pérdidas

 

% de pérdidas

 

Volumen perdido

Hm3

 

% del total de volumen

 

Fugas en redes primarias y secundarias en red municipal

 

 

38%

 

 

840

 

 

12%

 

Demanda industrial

 

Tipo de pérdidas

 

% de pérdidas

 

Volumen perdido

Hm3

 

% del total de volumen

 

Fugas en conducción y conexión industrial

 

 

10% a 30%

 

 

70

 

 

1%

Como podrán apreciar amables lectores, la brecha es enorme y el margen de pérdida de agua va más allá de lo preocupante, estas referencias son estimaciones aproximadas, por lo que el escenario puede ser más dramático. Es por ello, que se precisan diversas acciones, inversiones y programas que concreticen las estrategias necesarias. Es indudable la imperiosa necesidad de actuar con honestidad desde la pertinencia de insistir en determinados modos y tipos de producción agrícola, así como todo aquello que se involucra en el uso doméstico e industrial. Las siguientes semanas continuaremos con estos escenarios que insisto son preocupantes, por lo tanto deben ser superadas si realmente buscamos que en México y Aguascalientes el agua nos alcance.

Comentarios: saalflo@yahoo.comtwitter: saul_saalflo