Jorge Alberto García
Agencia Reforma

Aunque es necesaria más investigación al respecto, los alimentos probióticos tienen el potencial de incidir benéficamente en algunas enfermedades del ser humano, pero tampoco hay que verlos como milagrosos.
El gastroenterólogo César Marrufo explica que los probióticos son microorganismos vivos, generalmente bacterias, pero también levaduras, con los que los humanos han convivido durante toda su existencia.
“Solamente en el tracto digestivo tenemos alrededor de 200 o 300 billones de bacterias y que forman parte de nuestra flora normal intestinal.
“También viven en la piel, boca, tracto respiratorio, y en las mujeres en la vagina, y en cada una de estas regiones las bacterias tienen diferentes funciones”, señala el especialista.
En los intestinos, por ejemplo, los lactobacilos, bacterias del ácido láctico, ayudan en la producción de vitaminas (como la K, esencial para la cascada de la coagulación) que el ser humano no produce de manera natural, así como de ácidos grasos que son transformados en energía.
“En el pasado las personas ya consumían probióticos cuando comían jocoque sin saber que los lactobacilos eran benéficos para su salud”, destaca Marrufo.
Al descubrir que podían ayudar a recuperar la salud en varias enfermedades, muchas compañías han diseñado y comercializado probióticos que se venden ahora como suplementos alimenticios en alimentos, cápsulas o sobres.
Pero es un mito creer, subraya, que al consumirlos ayudarán a mejorar todos los aspectos de la salud, ya que de acuerdo con varias investigaciones, diferentes cepas o levaduras ayudan más para unas cuestiones que para otras.
“A la hora de buscarlos la gente puede caer fácilmente en el juego de las falsas expectativas de que su piel va a cambiar, va a evitar la caída del cabello, que no le van a salir canas o que va a perder peso.
“La desinformación proviene porque son etiquetados como productos lácteos (yogurs, flanes, entre otros) y las personas que los venden y compran no saben realmente qué son ni cuál es el objetivo al momento de consumirlos”.