Desesperada porque su madre está enferma y su padre las abandonó, una jovencita de escasos 17 años de edad cayó en severa crisis emocional. Para colmo de adversidades, no ha logrado encontrar trabajo. Ayer al filo del mediodía, esta situación estuvo a punto de terminar en fatal tragedia.
La joven subió a lo alto de un puente vehicular y mientras lloraba inconsolable, se aprestó para saltar al vacío. Había tomado la decisión de matarse. De escapar por la llamada puerta falsa. Sin embargo, algunas personas se dieron cuenta de que lo que estaba a punto de suceder y llamaron a la Policía Preventiva. Un oficial evitó que la joven acabase con su existencia.
Momentáneamente quedó bajo el cuidado y las atenciones del área de Trabajo Social en la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, aunque es obvio que necesita tratamiento especializado y ayuda económica, así como para encontrar un trabajo bien remunerado.
Precisa el comunicado de la dependencia que los hechos sucedieron alrededor de las 11:20 horas en el puente ubicado en avenida Gómez Morín y Norberto Gómez, en el fraccionamiento Las Viñas.
A manera de antecedente, se dio a conocer que la joven atravesaba por serios problemas familiares. Su padre se fue del hogar. Ella se quedó a cargo de su madre, la cual lamentablemente padece seria enfermedad. A pesar de su corta edad, 17 años, hizo cuanto estuvo en sus manos para salir avante. Buscó trabajo pero no lo ha encontrado.
Conforme transcurrieron los días lo que era fe y esperanza se fue agotando y entonces apareció la peligrosa y creciente depresión nerviosa. Y así, mientras aumentaba la desesperación, disminuía su autoestima. Una combinación peligrosa que ayer encontró el detonante y casi lleva a la jovencita al suicidio.
Subió al puente mencionado y mientras lloraba, una y otra vez expresaba que ya no deseaba seguir viviendo. La conmovedora escena fue observada por un vecino y temiendo lo peor, lo más pronto que pudo pidió a la policía.
Instantes después arribó un oficial preventivo y al darse cuenta de que la joven ya estaba a punto de saltar, concluyó que no había tiempo para el diálogo. Se acercó sigiloso y con rapidez, lo cual le permitió sujetarla en el último momento.
Al lugar arribaron paramédicos de la unidad 0273 del ISSEA. Brindaron primeros auxilios a la jovencita. Estaba ilesa. Sólo experimentaba los efectos de la terrible depresión emocional. Luego de estabilizarla la llevaron a Trabajo Social. Vaya realidad que está enfrentando.