Las matemáticas pueden ser utilizadas como blindaje a la violencia en contra de las mujeres. En la Universidad Autónoma de Aguascalientes se desarrolla un simulador de escenarios a futuro de violencia contra las mujeres, con base en una propuesta de modelo matemático, proyecto elaborado por Érik Leal Enríquez, investigador de la Institución.
Explicó que si bien es cierto que la violencia es un fenómeno muy complejo y multifactorial que afecta principalmente a las mujeres, se incursiona en el desarrollo de modelos de predicción bajo un punto de vista cuantitativo, por lo cual se asesoró de expertos en el tema a tratar.
El investigador informó que está trabajando en una primera propuesta para poder predecir si se incrementará o habrá una disminución de la violencia en una convivencia de pareja, ya que puntualizó que la violencia es un proceso aumentativo y persistente.
“Modelado dinámico de fenómenos sociales: propuesta de modelo para la violencia en pareja”, es el título del trabajo creado por el profesor, para el cual tomó en cuenta un microsistema, en este caso una pareja formada por una mujer pasiva y un hombre violento.
Los parámetros estadísticos para este estudio fue el peso de la severidad del acto, la frecuencia de los eventos y el parámetro psicológico llamado “autocontrol del perpetrador”; además de que el violentómetro creado por el Instituto Politécnico Nacional que le da un peso a cada tipo de incidente, fue tomado en cuenta para esta investigación.
Leal Enríquez enfatizó que este simulador si bien es simple, permite proyectar un posible escenario a un año o dos del comportamiento del agresor hacia su pareja, la cual recibe toda la violencia física, verbal o emocional sin defenderse. Según el modelo se demuestra que la agresión, por lo general, va en aumento, aunque no descartó que, gracias a la autorregulación del perpetrador, dicho comportamiento hacia la mujer oscile, mas no disminuya.
Señaló que le interesó el fenómeno de la violencia para relacionar las ciencias sociales con las matemáticas para poder detectar algunos parámetros que ayuden al desarrollo de modelos y simuladores de violencia, a fin de que sean de utilidad para sociólogos, psicólogos, trabajadores sociales, sectores gubernamentales y asociaciones civiles, entre otros usuarios.