Jesús Guerrero
Agencia Reforma

CHILPANCINGO, Guerrero 3-Jul .- La Cámara Mexicana para la Industria y la Construcción (CNIC) de Guerrero prevé interponder demandas de carácter civil contra los gobiernos federal y estatal por el adeudo de más de 700 millones de pesos en obras que se realizaron en 2013 ante las afectaciones por la tormenta “Manuel” y el huracán “Ingrid”.
Sergio Isaac Reyes Carbajal, líder de los constructores en la entidad, dijo que tras la contingencia ambiental, los empresarios participaron en la construcción o reparación de escuelas, caminos, sistemas de agua y centros de salud.
Advirtió que, pese a que han tenido pláticas conciliadoras con funcionarios de la Sedatu, Conagua e Inifed, además con deudores locales como la Secretaría de Salud y Ayuntamiento de Acapulco, los empresarios están dispuestos a recurrir a los tribunales para reclamar los pagos.
“No es justo que, aparte de que estas dependencias como la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), el Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa (Inifed) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) otorgaron a empresas obras en zonas de alto riesgo por la violencia e inseguridad, ahora se niegan a pagar”, señaló Reyes Carbajal.
“Los empresarios de la construcción están decididos a recurrir a las vías legales para que les paguen en caso de que sigan retardando la liberación de los recursos”.
Puso de ejemplo el caso de las obras del encauzamiento del río Huacapa, en Chilpancingo, donde varias empresas terminaron los trabajos de reparación desde 2015 y hasta la fecha la Conagua no ha finiquitado el trabajo.
El Inifed, manifestó, adeuda 200 millones de pesos a 100 empresas que reconstruyeron escuelas de educación básica.
Incluso, añadió, el Instituto autorizó la construcción de 200 escuelas pero 64 de ellas no han sido terminadas por la falta de pago.
En cuanto a la Secretaría de Salud Estatal, el dirigente de los constructores expuso que ya se tuvo una reunión con el Gobernador Héctor Astudillo, quien se comprometió a pagar en un plazo de 90 días los 42 millones 342 mil pesos de adeudos a las empresas.
Igual con el Alcalde de Acapulco, Evodio Velázquez, quien ofreció cubrir el adeudo de 56 millones 117 mil pesos a través de abonos.
La falta de pago, sostuvo Reyes Carbajal, ha provocado que las constructoras enfrenten serios problemas económicos, e incluso, algunas ya se declararon en quiebra y, como consecuencia, han despedido a sus empleados.