Son cincuenta familias las que se encuentran ubicadas en zonas de riesgo en las inmediaciones del arroyo Ojocalientillo, por lo que en caso de que las precipitaciones continúen la corriente podría acabar con su patrimonio; el problema data de hace más de cuatro décadas cuando se asentaron en este sitio de manera irregular.
En cuanto a capacidad de las presas Media Luna, La Boquilla, Loberas, Cebolletas, Los Palillos, Los Huenchos, El Sauz y Las Paseras han superado el 90% por lo que ya se llevan a cabo labores para que se vierta de forma natural y con la supervisión necesaria, a fin de evitar una desgracia.
Miguel Olguín Hornedo, coordinador municipal de Protección Civil detalló que se han presentado cuatro deslaves en lo que va de la temporada; en la carretera que conduce a Presa de los Serna, en Colomos la semana pasada, y otros en la carretera federal afortunadamente sin víctimas, ni daños a la propiedad o infraestructura.
Además el funcionario recomendó guardar respeto a la naturaleza, pues si bien no se han suscitado accidentes lamentables en esta época de lluvias, hace dos meses unos estudiantes fallecieron en el bordo cerca de La Fragua.
“Mucha gente se dice conocedora del área, le genera confianza y cruzan de manera imprudente, es inesperada la fuerza de la corriente y suceden las desgracias; la recomendación es no acceder a las presas, por su naturaleza no son aptas para nado. Protección Civil del Estado en coordinación con la Secretaría de Salud, nos apoyaron distribuyendo letreros que han sido colocados en presas con mayor afluencia como Malpaso, Ojocalientillo, Peña Blanca, Codorniz, Ordeña Vieja, donde son aguas no aptas para el nado”, recalcó.