Leticia Acuña Medina

Representantes de la Pastoral Familiar, del Movimiento Familiar Cristiano, y del Frente Nacional por la Familia, hicieron extensiva invitación a la marcha en favor de la familia natural, que se llevará a cabo el próximo día 10 a las 17:00 horas, en la calle Madero, esquina con Cosío, para continuar por esta arteria y llegar a la Exedra de la Plaza Principal, donde habrá una verbena popular.
Pidieron a los asistentes, de todas las religiones, que se quieran unir a esta causa, participen pacíficamente y con vestimenta blanca, en el entendido de que un evento similar se llevará a cabo en forma simultánea en 86 ciudades del país.
El Pbro. Raúl Sosa Palos, vicario general, dijo que se espera la participación de todas las personas que comulguen con las familias integradas por una pareja de hombre y mujer, y los hijos, en caso de que los haya.
Refirió que el Consejo de Presidencia y los Obispos de la Comisión Episcopal de Familia, Adolescentes, Jóvenes, Laicos y Vida, han compartido algunas reflexiones en torno a la propuesta del llamado “matrimonio igualitario”, que se presenta sólo como una parte de una serie de propuestas legislativas con amplio espectro, unas ya aprobadas y otras en proceso y con consecuencias de un profundo cambio antropológico, de acuerdo a un comunicado del cardenal José Francisco Robles Ortega, arzobispo de Guadalajara y presidente de la CEM.
En ellas señala que la irrupción de la mentalidad de “ideología de género” se mueve con una “bandera” de aceptación, al promover el valor de la diversidad y la no discriminación, pero lo hace con criterios de verdadera ideología, pues “niega la diferencia y la reciprocidad natural de hombre y de mujer; presenta una sociedad sin diferencias de sexo, y vacía el fundamento antropológico de la familia”.
Nadie puede pensar que debilitar a la familia como sociedad natural fundada en el matrimonio es algo que favorece a la sociedad. Ocurre lo contrario: perjudica la maduración de las personas, el cultivo de los valores comunitarios y el desarrollo ético de las ciudades y de los pueblos, las uniones de hecho o entre personas del mismo sexo no pueden equipararse sin más al matrimonio.
Los cristianos no podemos renunciar a proponer el matrimonio con el fin de no contradecir la sensibilidad actual, para estar a la moda, o por sentimientos de inferioridad frente al descalabro moral y humano, nos cabe un esfuerzo más responsable y generoso, que consiste en presentar las razones y las motivaciones para optar por el matrimonio y la familia.
El sábado 24, la marcha será en la Ciudad de México y con un sentido nacional.
También se puede organizar y animar a participar en otras iniciativas de tipo cultural, académico, legislativo y social. Así, en la coyuntura actual de nuestra patria y a nivel internacional, es trascendental compartir, respaldar y dar resonancia social a nuestra convicción en bien del matrimonio, la familia y la vida.