Los elementos de las corporaciones policíacas podrían estar “quemados”, como un fenómeno de hartazgo provocado por el estrés diario al que son sometidos los policías, afirmó el presidente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH), Jesús Eduardo Martín Jáuregui.
Explicó que la Comisión está preocupada por la detección del Síndrome de Burnout entre agentes policíacos, ya que la presión a la que están expuestos, es un factor determinante para que puedan encontrarse sin ánimo para cumplir su función.
Detalló que este síndrome se presenta en trabajadores que en su labor diaria deben atender a personas, como sucede en los hospitales, oficinas públicas, y prestación de servicios a la población.
“Esto hace que no hagan lo que se espera de ellos en su trabajo, con la detección del síndrome podemos prever que en un momento dado haya una reacción violenta de los elementos como las hemos tenido, o una acción de desencanto o desentendimiento sobre la preocupación del ciudadano”.
Consideró que los policías entran en el supuesto del síndrome porque es un puesto difícil con presión diaria, en el que al cumplir sus funciones su vida está expuesta al riesgo.
Señaló que la detección de estos casos dependerá de los estudios que se realicen entre los elementos, para lo cual se ha tenido acercamiento en una primera instancia con el Gobierno Municipal de Aguascalientes, para su próxima implementación entre los uniformados.
Explicó que este tipo de estudios implica la ejecución de psicoterapia de grupo, donde los elementos sean atendidos de manera voluntaria, y se espera que los policías de las corporaciones de los municipios del interior también puedan adherirse a este programa.
El ombudsman indicó que el Ayuntamiento de Aguascalientes tiene toda la disposición para participar en este ejercicio de detección, con la finalidad de encontrar a oficiales con estas características e invitarlos a que se sometan a la atención adecuada.