Fidel Orantes
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 30-Mar.- Como ciudadana, Amaranta Ruiz tiene sus opiniones y posturas respecto a distintos temas políticos del País, pero como actriz se considera atea y apolítica.
Para ella, una figura pública no debe mezclar estos ámbitos.
“Los actores no deben tener ningún prejuicio para poder desarrollar nuestra profesión de la manera más parcial posible.
“Yo puedo tener mis opiniones particulares, que las tengo en cuanto a la política de nuestro País, nuestros gobernantes y mucho tópicos, pero no los puedo ligar a nuestro quehacer artístico. Sería un poco tendencioso”, dijo Ruiz.
Esta postura, aclaró, no la exime de tratar de hacer un cambio social con su trabajo.
“Las mujeres artistas y actrices tienen la obligación de tener un doble discurso, no nada más de entretenimiento, sino dar un mensaje”.
Uno de los temas que más le interesa reflejar en su trabajo es el empoderamiento de la mujer, para contribuir a la equidad de género.
“Es inagotable todo lo que se puede hacer. Es increíble que viviendo en el siglo 21, y aún con el papel que las mujeres tienen dentro de la sociedad, sigamos siendo discriminadas, vapuleadas y a veces muy poco tomadas en cuenta”, compartió.
Esa es una de las razones por las que disfruta estar de invitada en el unitario Lo Que Callamos las Mujeres, porque en su opinión cumple una labor social con su género.
Ruiz protagoniza el episodio “Soñar que se Puede”, que se transmite hoy a las 18:00 horas, que además de hablar sobre una madre que saca adelante a su hija, también expone Esperanza Azteca, un programa social-musical para niños y jóvenes de escasos recursos que forma orquestas sinfónicas.