Cuanta verdad encierra aquello que el tiempo perdido no se recupera y la mejor muestra se encuentra en los partidos políticos, cuyas dirigencias han sido incapaces de tener el listado de precandidatos a alcaldes y diputados, por lo que dejaron ir diez días del período previsto para las precampañas.

De acuerdo al artículo 132 del Código Electoral del Estado de Aguascalientes, “las precampañas de los precandidatos que obtengan el registro interno del partido en cuestión dará inicio el diez de febrero”, lo que hasta ayer no había ocurrido, por lo que los inscritos están en espera que se validen quienes participarán en la contienda interna para definir las candidaturas.

Salvo los cuatro aspirantes a la gubernatura, dos por el PRI y dos del PAN, que comenzaron actividades el uno de febrero como lo dispone el ordenamiento, en los otros cargos no hay visos de cuándo podrán iniciar, lapso que se consume en disputas entre los registrados y los acomodos de género.

Esta situación priva que alguno de ellos o ellas puedan hacer labor de proselitismo o difusión de propaganda ni hacer promoción personal en radio y televisión y quien no respete esta disposición “se sancionará con la negativa del registro como precandidato o candidato, o en su caso, con la cancelación del registro respectivo”. (Art. 133).

Aunque hay quienes han aprovechado sus “contactos” para promocionarse, hasta el momento no hay una denuncia ante el máximo órgano electoral, lo que no obsta para que en algún momento alguien lo saque a relucir y tratar de que anule el registro.

Otro punto que impide el avance del proceso interno es la negativa de algunos precandidatos a que se les margine, atrincherándose en lo que prescribe el mismo Código, que solamente los precandidatos debidamente inscritos podrán impugnar el dictamen.

Aunque los medios han informado de los que están registrados, solamente se tiene los nombres porque sus propuestas no salen a la luz pública hasta que se haga el anuncio oficial, por lo tanto se habrá dilapidado un lapso muy valioso teniendo en cuenta que esta vez las campañas de los candidatos serán más cortas.

Contrario a esa situación, quienes han salido ganando con esa lentitud partidista son los aspirantes a la gubernatura, que tienen 21 días en precampaña, que no obstante que sólo lo pueden hacer entre sus correligionarios les permite ubicarse en el escaparate social al hacer pública la invitación para que los apoyen, lo que ayuda a que toda la atención se mantenga en sus planteamientos.

NUEVO BERENJENAL

Cuando no salen del lío que ellos mismos han armado con las precandidaturas a los ayuntamientos y el Congreso, las dirigencias partidistas ya enfrentan las presiones por las candidaturas “plurinominales”, que son de las rebanadas más apetecidas.

La entrega o distribución de posiciones se hace a quienes, presuntamente, tienen mayor experiencia política, al ser los lugares que tienen mayores posibilidades de acceder y que se encargarán de velar por los intereses del partido y de su ideología. Diputaciones y regidurías de representación proporcional deben ser para los genuinos representantes del organismo, que sin necesidad de hacer campaña tienen un lugar reservado.

El único problema es que todos los grupos, corrientes, tribus o como se denomine en cada partido, cree tener derecho a esos espacios, lo que hace una auténtica batahola ya que nadie quiere ceder al invocar potestad sobre los demás, o que de esta manera se resarza el daño que se causó quedar fuera de un distrito o una alcaldía. La cuestión no se limita a exigir que se les incluya sino a ser ubicados en los primeros dos o tres lugares, de los nueve que corresponden a esta vía, ya que son los que tienen mayores posibilidades de quedar; del cuarto al noveno sitio es para abultar la hoja curricular, porque para llegar tendría que ser un verdadero milagro, lo que dicho sea de paso sí se ha dado con dos que fueron diputados federales de Acción Nacional, que estaban en los casilleros 21 y 22.

Cada partido tiene sus métodos para definir las “pluris”, en el caso de Acción Nacional es costumbre que los mismos nombres aparezcan en la relación de mayoría relativa y representación proporcional, sin que exceda de cinco el número de candidatos registrados por ambos principios, en cambio el Revolucionario Institucional abre el abanico al tener una lista independiente para cada caso, lo que permite que sean más los participantes. En el de la Revolución Democrática les interesa únicamente la primera posición plurinominal para el Congreso e incluir al menos uno en los once cabildos. Los demás partidos sólo buscan los dos primeros lugares, aunque no repiten nombres.

De lo único que no se salvan los nuevos grupos parlamentarios es que, por una regla no escrita, su coordinador sea uno que llegó por la ruta plurinominal; que no se ensucia los zapatos y desde la comodidad de una oficina sigue las incidencias de las campañas y se dedica a programar las tareas que deben cumplir quienes serán sus compañeros de legislatura, lo que no hace muchos años se pretendió cambiar para que fuera alguno de los que obtuvieron más votos y sí sudaron la camiseta.

INFLACIÓN ENGAÑOSA

Los esfuerzos que hacen el Banco de México y el Inegi para demostrar que los productos básicos mantienen su precio, o que el incremento es mínimo, se estrellan ante la realidad lacerante que viven las amas de casa, que miran cómo el dinero del “gasto” alcanza menos.

Los alimentos tienen un incremento gradual entre cincuenta y un peso, lo que pareciera que no golpea la economía del hogar, pero al final del día resulta que se gastó 10 pesos más de lo acostumbrado, lo que obliga a que se adquiera menos artículos, por ejemplo, que en lugar de kilo y medio de tortillas sea un kilo y así sucede con otros productos que obliga a racionar la comida.

Hace tiempo el actual líder de la CROC, J. Refugio Martín Ruiz, señaló que en el sector obrero no creían en el porcentaje de la inflación que de manera oficial se propalaba, opinión que recientemente compartió el contador Carlos Maza Arévalo, quien citó que el control inflacionario “es una auténtica simulación” y fue más allá al fijar que el “truco” está en que si los precios se mantienen en ciertos artículos se debe a que la cantidad del producto ha disminuido”.

Dijo que basta con ir a un centro comercial “tomar una bolsa de frijol, que está al mismo precio que hace unos meses, pero si revisa su contenido, son bolsas de 900 gramos”, dolo que es el mismo en una gran cantidad de productos básicos. En cierto, abundó, son los mismos productos, el mismo precio, pero menos contenido.

“Es una perversa simulación porque la gente es la que tiene que pagar el precio de una inadecuada economía, mal planeada y peor ejecutada”, lo que aún cuando hay factores externos a México que han obligado a modificar las variantes, principalmente la caída del precio del petróleo y el tipo de cambio, no se puede soslayar “que hay profundas deficiencias internas que han agravado la situación económica de los más pobres”.

Resultan irrebatibles los argumentos de Maza Arévalo, toda vez que se vende como una verdad absoluta el control inflacionario, pero las autoridades se reservan mencionar bajo qué condiciones y cómo lo paga el pueblo mexicano. Hay múltiples casos en que de un día para otro se aplica un “pellizquito” al gasto familiar, sea en frutas y legumbres o como señala el entrevistado, con dar kilos de 900 gramos, lo que debería de ser castigado, pero la escasez de verificadores o inspectores imposibilita atrapar a los especuladores que se convierte en un círculo vicioso donde la única que pierde es la sociedad.