La Pona y tres mil hectáreas ubicadas al poniente de la ciudad, correrán con la misma suerte que el ex balneario Ojocaliente, lamentó el ecologista Gerardo Ortega de León, al indicar que la fecha de autorización o desautorización para el cambio de uso de suelo de estas áreas, se aplazó sin razón alguna; “la Semarnat decidió autorizar eso hasta después de las elecciones, no había razón para aplazar más esto”, por lo que asegura que se trata de intereses políticos, es decir, las actuales administraciones no quieren asumir la responsabilidad de las decisiones que tomarán en torno a este tema.
“El 14 de este mes (marzo) debiendo ya haber una resolución definitiva de parte de la Semarnat en relación con la autorización para desarrollos inmobiliarios en La Pona, se aplazó hasta después de las elecciones”, subrayó el ecologista.
Aseguró que la única razón para posponer la fecha de dicha decisión obedece a que las autoridades correspondientes persiguen que esto no tenga ningún costo político.
“Esas 50 hectáreas que corresponden al mezquital La Pona, para la segunda mitad del año vamos a ser testigos de cómo la vamos a perder, como sucedió en la pasada administración con la autorización del cambio del uso de suelo del Ojocaliente”, anotó Ortega de León.
Dijo, además, que la entidad se verá severamente afectada con la irresponsabilidad de las autoridades en cuanto a las decisiones que se tomen con estas áreas. “Están a punto de perderse dos zonas de recarga de mucha importancia para la ciudad de Aguascalientes, la primera se trata de La Pona y otra más”.
En cuanto a las tres mil hectáreas de las que hace referencia, señala que se ubican entre segundo y tercer anillo en el poniente de Aguascalientes, y al ser transformadas en desarrollos habitacionales, cancelarán la recarga de los acuíferos.