Por FRANCISCO VARGAS M.

Por demás interesante y positiva resultó la Clase Práctica que tuvieron los alumnos de la Academia Taurina Municipal de Aguascalientes, en la legendaria ganadería de Garabato, en cuyo remozado tentadero histórico, después de 30 años una vez más se realizaron labores de campo; esto gracias por ese gran cariño y amor por la crianza del toro bravo que les inculcó su bisabuelo, abuelo materno el siempre recordado don Celestino “Tato” Rangel y su madre Rosalinda, a la familia Iñiguez Rangel, encabezando este gran proyecto el estimado amigo Hiram, una vez más está resurgiendo esta dehesa aguascalentense.

Pues bien en esta agradable Clase Práctica, con mucho gusto atestiguamos al igual que sus distinguidas familias, el avance de cada uno de los alumnos quienes mostraron enorme afición y valor, lo que avala el tiempo que dedican ellos día a día en sus entrenamientos, el buen trabajo de sus directivos y maestros, como el apoyo que brinda la presidencia municipal.

Niños, niñas, jovencitos y jovencitas le salieron con  enorme pasión a las vacas que tuvieron presencia, de las cuales destacó la herrada a fuego con el número 11, así como también disfrutamos de una agradable tarde campirana después de dicha clase en la hermosa hacienda, valioso escenario arquitectónico de nuestro querido Aguascalientes. ¡Enhorabuena a todos!  (pacovargas_@hotmail.com)