Por Maricel Haro y Marcos Figueroa

Gran parte de la población que cuenta con un animal de compañía no acude al veterinario, en otros casos cuando se enferman utilizan medicamentos de uso humano los cuales no son adecuados para las mascotas y sólo empeoran la situación de su animalito.
Sucede también que simplemente no le dan la importancia adecuada a la enfermedad del animal y terminan acudiendo a consulta cuando su mascota está ya demasiado grave y es más difícil retornarlos a un estado de salud favorable o, en el peor de los casos, llegan a perder la vida.
Muchas veces los propietarios no cuentan con conocimiento de las enfermedades zoonóticas, estas son las enfermedades que las mascotas nos pueden contagiar a los humanos. Algunos de los ejemplos más comunes son la rabia, leptospirosis, toxoplasmosis, parasitosis etc., que son de suma importancia debido a que pueden llegar a causar graves afecciones en el ser humano. Por tal motivo, al llevar a nuestra mascota al menos una vez al año a revisión con el veterinario sin importar que se vea aparentemente sana, puede ser factor determinante para incluso salvar su vida.
Cabe mencionar que como dice el dicho “más vale prevenir que curar”, también aplica en nuestras mascotas, pues si prevenimos mediante la vacunación y desparasitación evitamos que se lleguen a presentar enfermedades comunes y de esta manera ahorraremos en costosos tratamientos, hospitalizaciones, etc., por otra parte se pueden detectar enfermedades que aún no presentan sintomatología pero que pueden ser muy graves si no se tratan a tiempo, pues al igual que en los humanos los perros también llegan a presentar problemas como diabetes, hipotiroidismo, enfermedades articulares entre otras, las cuales si se detectan y se tratan oportunamente evitarán que avancen y mejoraremos la calidad de vida de nuestra mascota, favoreciendo que nuestro amado compañero permanezca por más tiempo a nuestro lado.
Y recuerden una mascota sana es una mascota feliz.