El presidente de la Asociación Nacional de Médicos Generales en la entidad, Enrique Ávalos Carrazco, indicó que más del 85% de los pacientes se automedica y recurre al especialista hasta que la patología ya avanzó demasiado.

Subrayó que esta situación prevalece aun cuando más del 75% de la población cuenta con algún tipo de seguridad social, debido a que no le dan a los síntomas la importancia que tienen, además de la predisposición de que acudir a los nosocomios les implicará una pérdida de tiempo.

“Cuando vienen a consulta les preguntamos qué tomaron para aliviar sus molestias y la mayoría dice que ya ingirieron algún tipo de remedio casero, medicamento indicado hace mucho tiempo, algo aconsejado por personas cercanas o en la televisión. Lógicamente esa automedicación es muy grave, porque no se toman las dosis correctas, ni por los tiempos adecuados y muchas veces estos fármacos llevan a chocar con alguna enfermedad concomitante u otro tipo de tratamientos que esté tomando la persona”, subrayó.

Recalcó que con los problemas agudizados se requiere de terapias especiales y estudios sofisticados para llegar al diagnóstico adecuado y dar un tratamiento más especializado al paciente; sin embargo, reconoció que hay cierto estigma de que los servicios de salud son deficientes por lo que no se recurre hasta en las últimas instancias.

“Es cultural en nuestro pueblo porque estamos acostumbrados y queremos que con la pastillita o el jarabe se quite todo, cuando vemos que no hay respuesta rápida o que se complica, corremos con el doctor que sea o al centro hospitalario; con lo único que podemos revertir es decirles que hagan caso a su doctor y a la institución, porque vamos a prevenirlos de problemas graves y fatales, por eso ante la duda, la recomendación es que vayan con quien sabe”, enfatizó.

Por otra parte, el galeno señaló que hay muchas personas, sobre todo de avanzada edad o que tienen enfermedades crónicas, que optan por probar con alternativas médicas; buscan tratamientos herbolarios o medicina que no es propiamente científica, lo cual podría sólo alargar el proceso de curación o evitar el adecuado diagnóstico.

“Luego se pierde tiempo con algún charlatán, llámese curandero, por fortuna cada vez es menos porque saben que van a ser motivo de explotación; a lo mejor los que acuden es porque quieren un consuelo o una cosa mágica que no la encontraron con su médico tratante y no aceptan el diagnóstico, aunque es más común en situaciones terminales. Se recomienda mejor acudir a prevención, porque quien toma medicamentos sin ningún control médico, sobre todo antibióticos, hace que los gérmenes se vuelvan resistentes porque no fueron las dosis adecuadas, ni los tiempos oportunos; o toma algo que le quite el síntoma, pero sólo se quitarán las molestias agudas, sin haber una cura clínica”, recalcó.