José Luis Adriano
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- ¿Te has preguntado a dónde van a parar los aparatos electrónicos viejos? Según datos del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, la mitad de los residuos electrónicos termina en tiraderos de basura, 40 por ciento almacenados en las casas y sólo 10 por cierto se recicla.
Por si fuera poco, México se coloca como el quinto país en el mundo que más basura electrónica produce, con más de 370 mil toneladas al año, que equivalen a poco más de 3 kilogramos producidos por cada mexicano, anualmente Ecoazteca, una recicladora fundada en 2006 en la Ciudad de México, es una de las pocas empresas encargadas de disponer de la basura electrónica adecuadamente. Cada mes recibe 20 toneladas de equipos inservibles.
“Tratamos de separar los electrónicos en sus materias primas. Hay cosas que no se pueden separar, como la tarjeta lógica, y lo que hacemos es exportarlas a una recicladora para que la convierta en materia prima”, explicó Juan Carlos González, director de Ecoazteca.
La empresa tiene empleados que desarman todos los electrónicos y separan las partes por categoría, como metales, cables o plásticos.
“El cobre se manda para una planta especializada y el plástico poco contaminado se utiliza para hacer cosas de bajo impacto, como macetas o tarimas”, aseguró González.
El 50 por ciento de la chatarra tecnológica que termina en rellenos sanitarios y tiraderos al aire libre, pasa por las manos de pepenadores que, no obstante, ayudan a filtrar algunos de los componentes más contaminantes que pueden venderse.
El director de Ecoazteca destacó que es necesaria una regulación de los chatarreros informales y la aplicación de leyes que presionen a las empresas a disponer de los residuos electrónicos adecuadamente.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, Japón y Alemania, el segundo y tercer país que más basura electrónica producen, han conseguido reciclar más del 35 por ciento de su basura a través de programas de interacción entre el gobierno, las empresas y los consumidores.