Prof. Flaviano Jiménez Jiménez

Después de las elecciones del 5 de junio pasado, claramente advertí que ante la fractura del magisterio de Aguascalientes, el terreno era propicio para ahondar la división (sin importar las funestas consecuencias políticas y educativas) o para buscar formas civilizadas de unificar al magisterio por el bien de la educación.Evidentemente, hay quienes están interesados en profundizar la división de los trabajadores de la educación y éstos tratarán de aprovechar toda coyuntura para desestabilizar el ambiente educativo, así como para golpetear a las autoridades que no son de su agrado, con el fin de ir avanzando hacia sus intereses. Precisamente, integrantes de este grupo fueron los que, aprovechando las inquietudes legítimas del personal de los CECyTEA y de los CONALEP, contaminaron los movimientos de estas instituciones; y lo harán en todos aquellos espacios donde vean las condiciones para sus insanos propósitos; al fin y al cabo lo que menos les interesa es la educación del estudiantado.
Nadie niega los derechos laborales que tienen los trabajadores de estos subsistemas mencionados; y si parte de esos derechos no se respetan o no se cumplen, invariablemente habrá inconformidades, sobre todo de los afectados. Sin embargo, en estos casos, la mayor parte de los reclamos, por ejemplo el otorgamiento de plazas de base, dependen de nivel central; porque se trata de instituciones (no descentralizadas) dependientes de la Subsecretaría de Educación Media Superior y porque, finalmente, las autorizaciones de los recursos presupuestales son manejadas por la Federación en tiempos establecidos. Por otra parte, la Ley General del Servicio Profesional Docente establece que el ingreso al servicio educativo, por oposición, se inicia con contratos y posteriormente, después de dos años y otra evaluación, se puede acceder a la plaza base y no por presiones. Todo esto lo saben los trabajadores del CECyTEA y CONALEP. Luego entonces, si hay normas y los asuntos son competencia de la Federación, ¿por qué exigir al Gobierno del Estado respuestas inmediatas a las peticiones que corresponden a otra instancia? Porque los desestabilizadores lo que pretenden eshacer ruido, echar en cara resentimientos, mostrar el control de ciertos grupos de choque; en pocas palabras, magnificar la división del magisterio para fines aviesos. ¿Cuáles son estos fines inmediatos y mediatos? Uno, apoderarse de los mandos superiores, intermedios, bajos y de toda la burocracia del Instituto de Educación; dos, en su oportunidad, controlar la dirigencia de la Sección I del SNTE; y, tres, crear un nuevo partido político. La pregunta es, y ¿dónde queda el interés de una educación de calidad para los niños, los adolescentes y los jóvenesde Aguascalientes? Sería interesante conocer la opinión de los padres de familia al respecto; y, también, la del Gobierno del Estado.
Bien harían las autoridades educativas federales y estatales en cumplir con todas sus responsabilidades administrativas y presupuestales, en tiempo y forma, pues de esta manera no dan margen a reclamos y movimientos de presión de los trabajadores, como en los descritos; y, a la vez, evitan la politización de movimientos que causan tanto daño a los servicios educativos. El gobierno que es eficaz y eficiente en su gestión conjura banderas políticas y hace que los sectores cumplan con sus funciones respectivas. En el caso que nos ocupa (y de otros), la Federación debe hacer pagos oportunos a los trabajadores de acuerdo con los nombramientos asignados y los derechos colaterales; y el Gobierno del Estado, a su vez, también debe cumplir con la parte que le corresponde de conformidad con el convenio de colaboración signado. Si todas las partes cumplen con los derechos y las obligaciones que tienen, estaremos ante un sector educativo que funciona eficazmente y los resultados se verán en una educación de calidad. Y los desesperados en ocupar los puestos en el Instituto de Educación, en apoderarse del sindicato local y en crear otro partido político, bien harían en recordar que en las elecciones del pasado 5 de junio se votó por funcionarios que estén al servicio de la sociedad y no para servirse a sí mismos. Alguien debería poner orden en estos embrollos.