Noé García Gómez

Hoy en día existe una gran brecha de desigualdad, la pobreza se expande por todos los rincones del país, no importa si son las grandes urbes o comunidades rurales. De acuerdo al Coneval el porcentaje de pobres está a punto de llegar al 81% de la población en México, ya que sólo 18% de los mexicanos tiene ingresos suficientes para vivir. Lo peor es que la pobreza pega donde más nos duele, en nuestra niñez, apenas 13.3% de la población de cero a 17 años cuenta con todos los satisfactores y con ingresos suficientes para cubrir sus necesidades; 53.3% de los menores (20.8 millones) viven en pobreza, de ellos, 13.1% (5.1 millones) está en condición de extrema; y 40.2% (15.7 millones) en pobreza moderada. Un reporte del centro de análisis multidisciplinario de la UNAM dice que el salario mínimo real ha decrecido siete pesos en los últimos 14 años y su poder adquisitivo ha disminuido 78.7% de 1987 a 2015.

En contraste nuestra clase política vive en un oasis, llena de todos los satisfactores y lujos a costa del pueblo y nuestros impuestos. Los altos burócratas federales tienen salarios exorbitantes y además se otorgan excesivos y cínicos aguinaldos; Diputados, senadores, consejeros del INE, ministros de la Suprema Corte, ministros del Tribunal Electoral, secretarios de Estado, el Presidente de la República, todos por igual tienen y tendrán un enorme botín en sus cuentas bancarias.

Según el Diario Oficial de la Federación el servidor público mejor pagado en el país es el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación con un promedio anual de 6,760,998 con lo que se podrían pagar alrededor de 56 profesores de educación básica; el presidente del INE gana en un año 4,194,772 pesos el equivalente a lo que ganarían 39 médicos generales; un senador de la república percibe 2,729,099 pesos al año con lo que se pudieran pagar 32 enfermeras; un diputado federal ingresa 1,929,999 pesos, lo que ganan 10 profesores universitarios de tiempo completo.

Pero el contraste también se da al interior del gobierno, el personal operativo percibe 6,627 pesos mensuales, por lo que se puede encontrar que en una Secretaría el titular perciba veinte veces más que alguien de la misma dependencia.

A lo anterior hay que sumar su aguinaldo, para que pasen sin contratiempos las fiestas navideñas, por ejemplo; Los ministros de la Suprema Corte de Justicia cada uno recibirá 329mil pesos de aguinaldo; Los secretarios de Estado del Gobierno Federal y el Presidente de la República, se regalarán 396mil pesos cada uno, cada consejero del INE se llevarán 508 mil pesos; los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación cobrarán 329mil pesos, El presidente y la vicepresidenta del INEGI recibirán 351mil y 316mil pesos; Los senadores y diputados federales tomarán de nuestros impuestos 200mil y 300mil pesos respectivamente.

La clase política local no se queda atrás, a los secretarios de gobierno estatal les tocará alrededor de 150mil pesos y a los 27 diputados locales tendrán cada uno 125mil 600 pesos de aguinaldo. Los regidores de la capital tendrán por igual un mes de salario que oscila por los 58mil pesos. Los consejeros del Instituto Estatal Electoral (IEE) alrededor de los 50mil pesos cada uno, y así por el estilo, los magistrados del Tribunal Local, los consejeros del Instituto de Transparencia, etc.

Así es, una clase política estimada en alrededor de 900 políticos a nivel federal tendrán aguinaldos que van de los 300 a los 600mil pesos, y en Aguascalientes alrededor de 150 políticos locales tendrán de los 55 a los 250mil pesos de aguinaldo y prestaciones de fin de año.

Mientras en las casas de estos más de mil políticos abundarán los excesivos lujos, también se pondrán a repartir las migajas, transformadas en despensas y cobijas, en plazas y colonias, con una actitud grosera, como si fuera una graciosa concesión al pueblo que trabaja, construye y sostiene este país con sus impuestos.

Con descaro todos ellos, buscarán el próximo año saltar a un puesto más, pues asumen como propia –sin decirlo- la máxima del priista cacique de la CTM Fidel Velázquez “vivir fuera del presupuesto es vivir en el error” dejando a un lado y mofándose de las enseñanzas del gran Benito Juárez “Los republicanos de corazón deben conformarse con vivir en una honrosa medianía, que aleja de ellos la tentación de meter mano en las arcas públicas, para improvisar una de esas vergonzantes fortunas que la sociedad reprueba”.