Aunque no es nueva la animadversión de algunos empresarios hacia los partidos políticos, llama la atención que sin sustento jurídico enfoquen sus baterías hacia la “chiquillada”, a la que acusan de llevarse carretadas de dinero y de ser un estorbo para la democracia.

Lo que más les punza es que los recursos se destinen para mantener una burocracia partidista en lugar de producir en bien de todos, que es el principio de toda aportación que hace la sociedad vía impuestos.

El ex presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Aguascalientes (CCEA), Salomón Gutiérrez Mayorga, considera que debe aprovecharse la desaparición de los partidos del Trabajo (PT) y Humanista (PH) para eliminar a otros “que poco aportan al desarrollo”, toda vez que carecen de base, estructura y programas.

Estableció que quienes demuestren estructura y plataforma deben permanecer, no así aquellos que se han convertido en un negocio “como el PVEM”, que más que partido es una empresa familiar, lo mismo que otros de su misma condición.

Lo razonable, reflexionó Gutiérrez Mayorga, es que quienes estén en el escenario político-electoral “tengan una plataforma social interesante y sustentable”, con lo que habría sólo los necesarios para que el ciudadano pueda escoger y no como sucede actualmente en que el abanico es muy amplio pero la mayoría poco aporta.

De los diez organismos que había hasta junio pasado, quedan ocho, pero de todos ellos ninguno es del agrado del ex líder del CCEA, al juzgar que no contribuyen a democratizar la vida colectiva, aunque se inclinó porque exista un máximo de cinco, número más que suficiente para que los mexicanos puedan analizar y apoyar con su voto al de su preferencia.

Definió que la izquierda en México está fragmentada y las opciones que presenta están fuera de la realidad, puesto que en las actuales circunstancias la globalización, el libre mercado y la competencia obliga a abrir espacios, lo que sistemáticamente rechaza o le ponen trabas.

En cuanto a la derecha, estableció que “también ofrece lo mismo, con programas irrealizables cargados de fanatismo, donde lo mismo se ubican los maestros, profesionistas y empresarios”, y en cuanto al PRI “y sus partidos comparsas” dependen de las alianzas para su supervivencia.

“Por ello la reducción deberá ser real, pues nos ahorraríamos dinero y demagogia”, puntualizó.

En parte le asiste la razón a Salomón Gutiérrez, al ser imposible ocultar el excesivo gasto que se destina a los partidos, previsto en más de 4 mil millones de pesos para 2016, tan es así que el senador del PAN Martín Orozco Sandoval propuso el pasado 29 de septiembre que se recorte “de al menos el 50% el gasto destinado tanto al Instituto Nacional Electoral (INE) como a los partidos políticos”.

Orozco afirmó que a la sociedad le resulta cada vez más ofensiva la cantidad de dinero que se asigna a la democracia mexicana, toda vez que al desaparecidito Instituto Federal Electoral (IFE) como ahora el INE “se han significado por su costosa operación”. Ejemplificó que junto con los partidos pretenden un incremento en el gasto del año próximo de 180% superior al que ejerció hace 12 años, no obstante que en 2016 no habrá elecciones federales.

La cuestión radica en que unas cuantas voces son las que demandan una disminución, por lo que todo queda en un deseo, porque la autoridad electoral y las organizaciones partidistas sostienen que requieren de los recursos públicos para ampliar los caminos democráticos, aunque en la vida real todo esté igual que hace 15, 20 o más años, con un abstencionismo promedio del 50%, en una muestra de que la mitad de los electores no les interesa lo más mínimo la mercancía política.

Se asegura que sin la presencia de los partidos no habría democracia, puesto que a través de ellos es como el pueblo se organiza para proponer cambios en la vida en común, para ello existe un marco jurídico que los norma, que define los requisitos que deben cumplir los interesados en crear un partido y bajo qué condiciones pueden conservar el registro, particularmente obtener un mínimo de 3% de la votación total en cada ejercicio electoral y dar cuenta de la forma como aplica los recursos públicos que recibe.

Por lo anterior, no basta con pedir la desaparición de “dos o tres” que no son atractivos para el electorado, sino que el mismo ciudadano le retire su apoyo dejando de votar por sus siglas o los candidatos, como sucedió con el PT y el Humanista, y por otra parte que el Congreso de la Unión sea receptivo en la demanda que se reduzca a su máxima expresión los recursos que se reservan a la política.

DELITOS INOCULTABLES

Por más que insisten las autoridades en señalar que Aguascalientes es un paraíso en materia de seguridad, hay hechos que señalan lo contrario, ya que como cualquier otro lugar que está en plena evolución industrial, a la par que atrae la inversión también motiva a los maleantes de todos los niveles.

Es algo que no debe espantar porque así ha sido a lo largo de la historia. Donde existe riqueza hay delincuencia, lo que no significa que debe aceptarse como algo irremediable, sino como primer punto reconocer su presencia, perseguirlos y proceder a su aprehensión.

Los asaltos a cuentahabientes, casas habitación, negocios y un asesinato cada mes que se atribuye a la delincuencia organizada, es algo que ya no sorprende por la recurrencia, pero debería alertar a la sociedad ya que nadie está exento de ser la próxima víctima.

Lo señalado por Santiago Muñoz, presidente de la Cámara de la Industria Restaurantera (Canirac) en la entidad, fue la aceptación pública de lo que es un secreto a voces, de que hay secuestros “exprés” obligándoles a pagar miles de pesos y las extorsiones van en aumento (El Heraldo, 23/09/15).

Entre los socios de este sector ha habido pláticas para que tomen sus precauciones y de manera paralela acudirán a cursos de capacitación para tener conocimientos de cómo actuar ante ese tipo de situaciones, aunque la mejor defensa es estar alertas y crear un sistema de comunicación entre ellos que les permita un apoyo, además de que cada negocio tenga cámaras de seguridad que sirva de alarma o por lo menos para detectar a los sujetos y luego ubicarlos en los archivos policíacos.

De los casos que se han dado, a un empresario lo obligaron a entregar 21 mil pesos y a otro mil 400 pesos, lo que define que podría tratarse de hampones que no pertenecen a algún cártel pero se aprovechan del momento para hacerse de un dinero fácil, que de ser capturados podrían pasar varios años en prisión ya que el secuestro se castiga severamente, aún tratándose de algo momentáneo como es el exprés.

Ante esa realidad es necesario que las autoridades enfoquen su atención en resolver los problemas de seguridad y no sólo en callar o darle una importancia menor, lo que disfraza la verdad y expone a quienes luchan por salir adelante.

EJEMPLO QUE FRUCTIFICÓ

Con agrado se comprueba que algo que nació como un proyecto más en un trienio hoy está no sólo institucionalizado sino que sirve de modelo para que en otras partes se lleve a cabo. En efecto, en la administración municipal del ingeniero Ricardo Magdaleno Rodríguez (2002-2004), a iniciativa de la regidora María del Socorro Venegas Méndez se creó el programa de visitas a los panteones, con motivo del Día de los Fieles Difuntos. En principio había algo de sobresalto porque el recorrido era al obscurecer, sin embargo para el segundo año se aceptó incluyéndose en las tradiciones de Aguascalientes, lo que llega hasta estos días, haciéndose extensivo en el municipio de Jesús María. Como agregado a esta costumbre cabría destacar que si los muertos no pueden salir y los vivos no quieren entrar ¿para qué construir bardas o cercas en los panteones?