Rubén Zermeño
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 29-Sep .- No sólo bebía en la vía pública, estaba uniformado y ¡atropelló a dos compañeros que lo querían detener!
Un policía que ingería bebidas alcohólicas afuera de un estacionamiento, en el Centro Histórico, ocasionó tal zafarrancho que vecinos y comerciantes de la calle San Salvador El Verde tuvieron que denunciarlo a su corporación.
Desde la madrugada de ayer el agente de la Secretaría de Seguridad Pública comenzó la fiesta, las copas lo llevaron al lugar donde estacionaba su auto y se le hizo fácil seguirla.
Al ver el escándalo que ocasionaba y que era un policía, vecinos llamaron a la Policía que mandó una célula de asuntos internos para ver qué sucedía.
“Entiendo que no estaba en servicio y uno puedo hacer lo que quiera (al salir del servicio), pero no estar medio uniformado ni hablando en claves, porque la gente se da cuenta y se supone que nosotros somos quienes tenemos que poner el ejemplo”, relató un policía de asuntos internos de la SSP en el lugar.
Los integrantes de Asuntos Internos intentaron hacerle ver que debía ser detenido y los procedimientos que él debía de hacer, pero solo gritos e insultos recibieron de su boca.
Después vinieron empujones y más insultos del agente en estado de ebriedad.
El policía infractor encontró su posible escape en su vehículo y abordó un Jetta sin placas y con vidrios polarizados, en donde se atrincheró.
Los elementos de Asuntos Internos quisieron sacarlo del vehículo y fue cuando el ebrio encendió el motor, se echó en reversa y embistió a dos de sus colegas, quienes resultaron con lesiones leves.
Paramédicos del ERUM fueron enviados para la atención de sus compañeros, mientras, después de mucho hablar y convencerlo, finalmente el ebrio fue subido a una patrulla y su auto enganchado por una grúa.
El agente ebrio fue llevado ante las autoridades correspondientes para que responda por sus acciones.