Saúl Alejandro Flores

Estimados lectores continuamos ahora con el apartado de la planeación y programación hídrica tal y como lo anuncié la semana pasada en su apartado en la iniciativa de Ley General de Aguas, primero transcribiré y posteriormente comentaré algunos de sus aspectos, pasemos entonces al capítulo.

“Capítulo II. Planeación y programación.”

“Artículo 57. La planeación y programación hídricas son de carácter obligatorio en el Estado al constituir un instrumento fundamental para la gestión integrada de los recursos hídricos y la seguridad hídrica.”

“La programación hídrica tiene carácter transversal y multisectorial, se debe revisar cada dos años y observará los principios que sustentan la política hídrica nacional.”

“Artículo 58. En el ámbito de su competencia, la Federación, estados, Distrito Federal y municipios deben elaborar y ejecutar políticas, programas, instrumentos y acciones para garantizar el derecho humano al agua. Para este propósito deben promover y facilitar la participación de la ciudadanía en su diseño, formulación, evaluación y seguimiento.”

“Artículo 59. La Federación, los estados, el Distrito Federal y los municipios, en el ámbito de su competencia, en la planeación hídrica deben incorporar políticas públicas para mejorar la distribución del agua, alcanzar la cobertura universal para su abastecimiento y asegurar la autosuficiencia y sostenibilidad del sector hídrico. Dichas políticas deben considerar el principio de progresividad, atendiendo a las condiciones sociales, económicas y geográficas de cada región.”

“Asimismo, dicha planeación debe ser congruente con los fines del desarrollo nacional, en particular en materia de asentamientos humanos y protección civil.”

“Artículo 60. La programación hídrica nacional debe incorporar los objetivos y prioridades establecidos en el Plan Nacional de Desarrollo. A fin de garantizar el derecho humano al agua corresponde a los estados y al Distrito Federal asegurarse que la planeación sobre los recursos hídricos, infraestructura hidráulica y servicios relacionados de su competencia, se ajuste a la programación hídrica nacional. Los municipios deben observar la programación hídrica federal y la estatal para este mismo propósito.”

“Artículo 61 La programación hídrica debe respetar las disposiciones en materia de caudal ecológico, cuota natural de renovación de las aguas y sustentabilidad de cuencas y acuíferos.”

“De igual forma, dicha programación debe observar la prelación de usos del agua para el otorgamiento de concesiones siguiente:” “1. Doméstico. 2. Público urbano. 3. Agrícola. 4. Pecuario. 5. Acuacultura. 6. Generación de energía eléctrica. 7. Industrial. 8. Uso para fines turísticos y de recreación, y 9. Uso múltiple y servicios.”

“Lo anterior sin perjuicio de que el Consejo de Cuenca en coordinación con el organismo de Cuenca que corresponda, proponga a la Comisión, la prelación de los usos del agua para su aprobación, el cual se aplicará en situaciones normales. El uso doméstico, el público urbano y para la conservación ecológica son siempre preferentes sobre cualquier otro uso.”

Vistos los artículos que plantea la iniciativa me permitiré hacer unos comentarios al respecto, en primer lugar los artículos 57 al 61 de alguna manera se vinculan con el derecho humano al agua, principalmente los artículos 58 y 59, ya que determinan el carácter de derecho humano al agua, el artículo 57 es más generalizado dentro del carácter que debe guardar la planeación y programación hídrica, aunque valdría la pena distinguir entre planeación y programación, si partimos primero de la planeación es sabido que su criterio parte de lo dispuesto en el artículo 26 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y de la propia Ley de Planeación (federal) que a su vez en el ámbito estatal se hace lo propio, como un instrumento para coordinar las acciones y políticas de desarrollo, tal es así que existe un Plan Nacional de Desarrollo del cual se derivará un Programa Sectorial y en éste se establecerá la programación de las diversas acciones necesarias para alcanzar los objetivos, metas, así como establecer las estrategias y acciones para lograr las metas.

Tal como lo establece la constitución, Ley de Planeación y demás apartados en cada ley de un sector se requiere de la participación social, hasta ahí parece todo normal, sin embargo, si pudieron apreciar se hace una ponderación del derecho humano al agua y una apreciación que puede parecer mínima respecto al caudal ecológico, renovación de ciclos y sustentabilidad en cuencas.

Como lo he expresado en otras ocasiones el derecho humano al agua se convierte en un eje que propicia la visión antropocentrista que puede motivar perder el piso, se debe ser cauto en la implementación de tendencias y modas, porque el derecho humano al agua es un componente más del agua, por que más que un derecho humano al agua debe existir a la par y en contraparte la obligación humana de preservar el agua, visión que puede sostenerse en el propio artículo 4 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, al hablarnos de un derecho al ambiente sano. Cierto que en los artículos que preceden al capítulo II, establecen algunos aspectos de esa visión que comentaré la próxima semana, porque recuerden que estas deben ser acciones tendientes a que en México y Aguascalientes el agua nos alcance.

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