“Plagio el camino a la titulación”

Por Jesús Alejandro Aizpuru Zacarías

Después de la publicación del reportaje titulado “Peña Nieto de plagiador a presidente”, por parte del equipo de Aristegui Noticas, los comentarios no se hicieron esperar, unos en contra de la periodista a la cual descalificaron, otros minimizando la información o inclusive negándola categóricamente. Lo cierto es que a pesar de no ser lo que muchos esperaban sobre la noticia boom que revelaría la periodista, el eco producido sin duda ha tenido repercusiones, no sólo a nivel nacional, también en el ámbito internacional.
En todos los medios se habla sobre el tema, el gobierno ha emitido un comunicado (negándolo por supuesto), la Universidad Panamericana en tres escuetas líneas da un posicionamiento al respecto, y la sociedad en general cuestiona la relevancia del suceso.
La investigación presentada por Carmen Aristegui, documenta que una tercera parte de la tesis del presidente es un plagio, aunado a todo lo que se dice del presidente y a la critica que ha caracterizado este sexenio, el reportaje nos muestra a un presidente ignorante, pero no sólo eso, da muestra de algo que ha caracterizado a su gobierno, la negación (y tal vez mañana, la disculpa).
Al parecer en nuestro país, el plagio es una conducta reiterada y minimizada especialmente por las instituciones educativas, quienes deben velar por evitar y en su caso sancionar este tipo de conductas, sin embargo, son pocos los casos en los cuales las instituciones han actuado. Imaginemos cuantos profesionistas obtuvieron un título a través del plagio, y que por no ser presidentes su tesis no ha sido revisada de nueva cuenta.
Más allá del personaje que involucra la investigación (lo que evidentemente le da relevancia) me surge una interrogante: ¿Cuántos plagiadores hoy son licenciados, maestros o doctores? ¿Será acaso que las universidades, los académicos y las instancias gubernamentales encargadas de la educación están más preocupadas por aumentar el índice de profesionistas que por la calidad?
Sólo el tiempo nos dirá el desenlace de esta historia, esperemos que una universidad tan reconocida como los es la UP lleve hasta las últimas consecuencias el tema sin importar que se trate del primer mandatario, ya que de no ser así, entonces deberíamos poner en duda el título de cada uno de sus egresados y vaya que son muchos.
Como es costumbre, agradezco el favor de su lectura y los espero una vez más la próxima semana.