Jesús Guerrero y Adán García
Agencia Reforma

CHILPANCINGO, Guerrero 24-Jul .- Desde noviembre del año pasado, el Edil de Pungarabato, Guerrero, Ambrosio Soto Duarte, ejecutado la noche del sábado, había denunciado amenazas de un grupo que formó parte de Los Caballeros Templarios.
En ese fecha incluso acudió a las oficinas nacionales de su partido, el PRD, donde se dijo dispuesto a renunciar ante el amago de estos grupos criminales.
En enero de este año, Soto recibió nuevas amenazas de muerte por parte de delincuentes que le exigían el pago de una “cuota” mensual de 3 millones de pesos.
Indicó que le informó de esto al Comisionado de la Policía Federal, Francisco Galindo Ceballos.
El 7 de julio, después de ser levantado y asesinado su primo y chofer, Sebastián Soto Rodríguez, el Alcalde decidió andar armado para defenderse en caso de un atentado.
La noche del sábado, el Edil fue ejecutado a balazos en la carretera que conecta Ciudad Altamirano –cabecera municipal de Pungarabato– con Huetamo, en Michoacán.
También el sábado fue asesinado el Alcalde de San Juan Chamula, Chiapas, junto a cuatro personas más.