Los notarios proponen la eliminación de la presencia obligatoria de testigos instrumentales en el otorgamiento del testamento público abierto; este requisito se ha convertido en un obstáculo para que la gente teste.
Ayer, en el arranque de la campana “Septiembre mes del testamento”, el presidente del Colegio de Notarios, Luis Perales de León, pidió al gobernador Carlos Lozano de la Torre, que su equipo jurídico analice la propuesta que presenta el gremio en este sentido, y en su caso, se turne al Congreso una iniciativa de reforma al Código Civil, planteamiento que recibió con agrado el mandatario estatal.
El fedatario explicó que conforme al artículo 1423 del Código Civil para el Estado, “Testamento público abierto es el que se otorga ante notario y dos testigos idóneos”.
Sin embargo, en la práctica esta disposición ha generado que la fe pública delegada por el Estado a los notarios, quede supeditada a la probidad o falta de ella de los testigos, observando que es suficiente con que un testigo se retracte de que participó en el otorgamiento del testamento o que no lo hizo en el acto de su firma, para que el testamento pueda ser declarado nulo, invalidando la voluntad del testador y por ello relegando a segundo término la fe pública del notario, advirtió.
Subrayó que la obligación de los testigos instrumentales es en la actualidad un formalismo excesivo, es totalmente inoperante la institución obligatoria de los testigos en el testamento público abierto; es el único caso en que el notario debe ser asistido por testigos.
Perales de León argumentó que la intervención de los testigos ha producido demandas de nulidad de testamentos.
La eliminación de este requisito, evitaría al testador convencer a los testigos que concurran al otorgamiento, lo que en muchas ocasiones se dificulta, sobre todo tratándose de casos urgentes, incluso no es un secreto que es frecuente que los testigos pidan alguna retribución a cambio de su participación.
Asimismo, facilitaría el levantamiento del testamento toda vez que bastaría que el testador se presente ante el notario, o éste concurra a su domicilio y reciba en el acto el dictado de las respectivas disposiciones testamentarias.
Considerar que los testigos permiten asegurar la libertad y la seguridad jurídica del testamento, implica considerar que el notario es un profesional indigno de confianza.
Se trata de un formalismo inoperante puesto que es el notario el único receptor de la voluntad del testador, el intérprete de ésta al lenguaje jurídico, el redactor de la escritura, el certificador de la identidad del otorgante y su capacidad; por lo que el testamento no puede quedar sujeto a la posterior comprobación de la idoneidad de los testigos.
Finalmente, refirió que somos de los 10 únicos estados del país, que se exige la presencia de testigos en el otorgamiento del testamento.