La presidenta de la Asociación Estatal de Padres de Familia (AEPF), María Elida Gutiérrez Padilla, se manifestó a favor de implementar un nuevo sistema de reportes que los maestros mandan a los papás, porque es común que los estudiantes los oculten y no llegan a su destino, propiciando que los problemas no se resuelvan y se alarguen mucho tiempo.

Señaló que es muy importante la integración entre los profesores y los padres de familia para trabajar en conjunto a favor de los estudiantes de preescolar, primaria y secundaria; “hay que romper barreras, pues se han presentado problemas donde se mandan recados a los papás y éstos no se enteran de inmediato, sino hasta dos meses después, motivo por el cual no pueden corregir como padres a sus hijos en el momento oportuno”.
En este proceso, dijo que se debe trabajar en empoderar a los maestros, porque es una realidad que muchos papás llegan con prepotencia y a gritar cuando se trata de su hijo, sin preguntar realmente lo sucedido, y además lo hacen frente al niño o adolescente, cuya conducta le enseña al chico que deben gritar para resolver problemas, cuando el camino es el diálogo.
Agregó que si el maestro se equivocó o no en alguna circunstancia, las mesas directivas de padres de familia y la administración de cada escuela debe propiciar mesas de diálogo entre las partes involucradas, sin la presencia del menor, para poder plantear los asuntos y una vez conocidos y comprendidos se haga pasar al estudiante para explicarle las cosas y crearle una conciencia y una formación responsable.
La educación básica es una etapa crucial en la vida de los menores de edad, motivo por el cual la Asociación Estatal de Padres de Familia se encuentra convencida de que se debe intervenir en la formación de los niños, pero sin incurrir en agresividades, porque esa conducta sólo fomentaría esa práctica que se debe evitar y desaparecer en la vida de los hijos.
Ante ello, la AEPF trabajará con el Instituto de Educación para lograr una estrategia que permita que los padres de familia se enteren de las situaciones de sus hijos, y de ese modo puedan intervenir en su apoyo positivo al menor para un mejor desarrollo académico, emocional, psicológico y social, puntualizó.