Los comerciantes organizados del centro de la ciudad, pidieron a las próximas autoridades municipales, la creación de un fondo de contingencias que tenga por objeto indemnizar a los comerciantes que sean afectados por la realización de obras.

En algunos casos, las obras llegan a durar más de un año, como ha sucedido en la calle Galeana, que lleva más de un año con obras y en donde la mayoría de los negocios no logró sobrevivir después de tanto tiempo de no vender, explicó José Luis Robles Zamora, vicepresidente de la Asociación de Comerciantes del Centro de la Ciudad  (Acocen).

Indicó que la propuesta que formula la Asociación es la de establecer un fondo con recursos públicos que permita respaldar a los comerciantes que se vean afectados con las obras, más allá de la condonación del pago de renovación de licencias, con recursos que sean calculados con base a las declaraciones fiscales históricas y evitar así el cierre de comercios y la consecuente pérdida de empleos.

A la par, deberá haber una mejor planeación de las obras, dado que, al haber costos adicionales a los estrictamente estimado en su realización, éstas deberán ser más ágiles; “¿Cómo es posible que en algunos casos las obras demoren más de un año?”, cuestionaron los integrantes de la mesa directiva de Acocen, presidida por Guadalupe González Madrigal.

“En ocasiones, la cantidad de trabajadores que emplean en estas obras son insuficientes, luego vemos que sólo hay dos o tres personas laborando, cuando son obras que demandan más personal. O lo que es peor, obras que tras su realización, vuelven a reventar el piso porque olvidaron colocar drenaje o tubería de agua, y ese tipo de errores las vuelve más caras y sobre todo dañan aún más al comercio.

Otra opción que hemos tratado con las autoridades es que, las obras se realicen por las noches, con la finalidad de que durante el día, la actividad comercial no se detenga y que sea en las noches cuando las constructoras realicen sus trabajos. Sabemos que puede ser más costoso, pero con una mejor planeación de las obras, con una consulta a los comerciantes para ver qué fechas o en qué periodos del año puede resultar menos costoso al comercio, serían acciones que originarían menos daños al sector comercio”.

Ante esta realidad, es necesario que se instituya el fondo de contingencias de apoyo al sector comercio, porque, están convencidos de que el bien común está por encima de los intereses de grupos y de personas, sin embargo, cuando las obras exceden los tiempos razonablemente calculados, es cuando se produce un daño mayor irreversible que debe ser indemnizado para que la actividad económica continúe como se encontraba antes de realizar los programas de mejora del equipamiento urbano.

Indicaron que el centro de la ciudad demanda dos tipos de inversiones, la pública, que se traduce en mejoras y obras, y la privada, la que realizan los comerciantes en sus propios establecimientos, para que de forma conjunta se mejore sustancialmente la infraestructura comercial y de servicios de esta zona de la ciudad.

“Los comerciantes estamos en la mejor disposición de invertir para mejorar, pero sí debemos de contar con el respaldo de nuestras autoridades, sobre todo cuando las obras se les van de las manos y se llevan una eternidad en realizarlas”, expuso el vicepresidente de Acocen.