Carlos Gutiérrez Gutiérrez

Ante la persistente ocurrencia de asaltos y robos, es recomendable tener mucho más cuidado a la hora de acudir a los cajeros automáticos para realizar retiros, dado que son cada vez menos seguros, consideró Gerardo Sánchez Herrera, especialista en finanzas.
Indicó muchos cajeros automáticos, “son auténticas cajas de cristal” que están a merced de los delincuentes, dado que las instituciones bancarias invierten cada vez más recursos para la seguridad de su dinero, pero no así para la seguridad de sus clientes, por lo que es importante que cuando se usen estos dispositivos, se tenga mucho cuidado.
El año pasado, de acuerdo a datos de la Asociación Mexicana de Bancos, unas 32 millones de personas hicieron uso de cajeros automáticos, de ellos, 30 millones los emplearon para retirar dinero, lo que nos da una idea del uso intensivo que tienen estas máquinas automáticas de entrega de dinero.
“Simplemente para el pago de nómina, las empresas por razones de orden fiscal deben hacerlo a través de cheques o depósitos en cuentas bancarias, lo que origina que los cajeros lleguen incluso a saturarse por la cantidad de personas que acuden a cobrar su salario”.
Por esa razón, recomendó a los tarjetahabientes tener mucho cuidado a la hora de acudir a los cajeros porque están expuestos en todo momento a ser objeto de un asalto.
Algunos de estos aparatos están ubicados en zonas alejadas de la mancha urbana o sobre avenidas que durante el día son transitadas pero por las tardes y noches, no ofrecen ninguna clase de garantía para la seguridad del usuario.
Por tanto, recomendó a los usuarios de tarjetas evitar acudir por las noches o muy temprano, dado que pueden ser objeto de asaltos, “en estos casos es mejor acudir a los cajeros que están dentro de tiendas o de los propios bancos”.
También, es preferible acudir acompañados para el retiro de efectivo o tener cuidado si el cajero presenta algún desperfecto, que la tarjeta no entre con facilidad ya que son indicios de que pudieran tener dispositivos para clonar tarjetas.
Dijo que la clonación de tarjetas también es un riesgo que se corre en los propios cajeros, “la clonación es un fenómeno delictivo real” y la manera más común que usan los delincuentes es a través de la colocación de dispositivos en los propios cajeros automáticos, desde los cuales obtienen datos como el número de tarjeta, el número de seguridad y el NIP. Con esta información es posible vaciar las cuentas de los tarjetahabientes dado que las víctimas se enteran de que fueron atracados muchos días después de haber sido robado.
Explicó que el creciente número de usuarios de cajeros debería obligar a las instituciones bancarias a mejorar sus sistemas de seguridad para sus clientes.
Antes había medidas de seguridad dentro de los cajeros, había teléfonos disponibles las 24 horas del día, los cajeros estaban conectados a las centrales de alarmas y ahora pareciera que no, dado que los delincuentes pueden robarse los cajeros, emplear hasta más de una hora en las maniobras de robo sin que ninguna autoridad policiaca lo pueda advertir.
La recomendación es no facilitarles el trabajo a los delincuentes y tomar cada quien las medidas pertinentes para evitar caer en las garras de los rateros, dijo.