Piden a empresarios dejar la apatía y defender a la familia

Los colegios de profesionistas también deben sacudir la modorra: HMG

Leticia Acuña Medina

Es muy lamentable, que en las cámaras de profesionistas y en las cámaras empresariales permanezcamos apáticos, que no alcemos la voz, como si no nos importara que se atente contra la familia natural, que es la célula básica de la sociedad y el soporte del desarrollo social y económico de los pueblos, cuestionó Humberto Martínez Guerra.

Mencionó que en la familia es donde aprendemos los valores, es una institución prácticamente sagrada y es penoso que permanezcamos indiferentes a la iniciativa presidencial para que se aprueben los matrimonios entre personas del mismo sexo y que además puedan adoptar niños.

“No se trata de discriminar a estas personas y ni condenarlas por sus preferencias sexuales, pero una cosa es que vivan en pareja y otra que se pretendan equiparar a una matrimonio y no es cuestión de homofobia, sino de sentido común y natural”, subrayó el líder.

Ejemplificó que si en el reino animal el macho y la hembra procrean para hacer sus familias, entre los seres humanos el matrimonio debe darse entre una mujer y un hombre para dar continuidad a la especie.

No se cuestionan las preferencias de los homosexuales, pero no pueden formar una familia, porque dos hombres o dos mujeres, no pueden tener hijos, para ello se necesita el sexo opuesto.

“Si todos venimos de una familia, resulta cuestionable que las cámaras empresariales, los colegios de profesionistas y demás líderes sociales, no alcen la voz, no se definan, para que el presidente Enrique Peña dé marcha atrás o para que el Congreso de la Unión no apruebe esa iniciativa, en México no están dadas las condiciones para ello y un niño tiene todo el derecho a tener un padre y una madre.

Incluso cuando por alguna razón se da el divorcio, no se pierde el vínculo entre los hijos y los padres”, añadió.

Insistió en que los diversos sectores no deben quedarse callados, deben dar sus puntos de vista para ser tomados en cuenta por los legisladores.

Martínez Guerra externó que así como se respeta a la comunidad gay, que es una minoría, ésta debe respetar el sentir y la posición de las mayorías.

“Dejemos la modorra a un lado, y unámonos en contra de esa iniciativa”, propuso.