El Obispo José María de la Torre Martín exhortó a los padres de familia a involucrarse más en la educación de sus hijos, a dialogar más con ellos y en particular conocer el contenido de los textos de 4º, 5º y 6º de primaria, de Ciencias Naturales y de Formación Cívica y Ética, así como el libro “Para las familias”, de educación preescolar.

Así como hay aspectos cuestionables, también está circulando mucha información falsa, sobre todo en redes sociales, he ahí la importancia de revisar personalmente los textos, reconoció el prelado.

Mencionó que de acuerdo al análisis que hizo la Conferencia del Episcopado Mexicano, sólo se presenta una información sexual orientada a aspectos meramente anatómicos y fisiológicos.

Se deja a un lado lo que compete a una verdadera educación sexual que vincule la vida interior de la persona abarcando aspectos como la verdadera donación, el respeto por la propia persona, el proyecto de vida, la madurez, la comunicación de la interioridad, así como las distintas dimensiones del amor humano que se expresa en la vida sexual.

El Pastor observó que los marcos teóricos de los libros de texto, más que manifestar la grandeza humana de la relación sexual, se reducen a señalar los riesgos de las enfermedades de transmisión sexual, así como el embarazo adolescente. No señalan aspectos básicos sobre la voluntad, el dominio de las pasiones, la responsabilidad para amar, así como la básica característica del amor humano que implica vencer el egoísmo para participar en el don de la vida, compartirla, cuidarla y custodiarla.

Sobresale una concepción biologicista del ser humano, es decir, se reduce a la persona a su marco meramente biológico, cuando se distingue fundamentalmente por su vida interior, es decir, por su razón, su voluntad y enorme capacidad afectiva, su imaginación y la memoria, que conforman la vida espiritual en una dinámica de relación con la creación, los otros seres humanos, así como con la trascendencia, gracias a las cuales podemos responder a preguntas fundamentales y dar sentido a nuestra existencia.

Paradójicamente, en los libros de educación no hay pregunta alguna que pudiera llevar a descubrir la naturaleza y finalidad de la sexualidad, que no se reduce a un aspecto meramente genital o de ejercicio de las relaciones sexuales.

Invitó a todos los padres de familia a revisar puntualmente los libros de sus hijos, y a hacer un esfuerzo de formación para poder asumir la responsabilidad de ser los primeros educadores de sus hijos, también en este campo.

La CEM propone “Educar para una nueva sociedad”, con el fin de aportar al discernimiento que debemos hacer para focalizar nuestras prioridades educativas: Recuperar la centralidad de la persona; Asegurar una educación integral y de calidad para todos; Educar en la verdad y en la libertad para promover la paz; Reconocer el papel fundamental de la familia; Lograr que la escuela y los maestros encuentren caminos para el cumplimiento de su misión.