Arcelia Maya
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 7-Nov .- El Nuncio Apostólico en México, Franco Coppola, llamó a no confrontarse por los matrimonios igualitarios.
“Los mexicanos, más bien de confrontarse, de hacer proclamas o marchas, tienen que sentarse en una mesa y hablarse.
“El tema del matrimonio igualitario, así dicho, creo que es un tema sobre el cual, de manera especial, no creo que sea bueno para el País confrontarse.
“Ir a una lucha, a una cuenta, si se podría decir así, para ver cuántos son los que son a favor y cuántos son los que son en contra. Es algo que toca a la Constitución y cuando se habla de Constitución, la Constitución tiene que hacer algo que todos los mexicanos, por lo menos una gran mayoría, pueda compartir”, expuso.
El Nuncio dijo que leyó la propuesta del Presidente Enrique Peña Nieto y observó que hay temas que se deben analizar.
“Hay algunas cosas que se pueden, a mi parecer, fácilmente aceptar y otras sobre las cuales hay que reflexionar”.
Sostuvo que su lugar como Nuncio no es ser el mediador, pero se dijo dispuesto a recibir a los representantes de la comunidad gays.
“Yo no tengo ningún problema de recibir a todos, incluso a los representantes o personas que representen estos intereses. Escucho y aprendo de todos y también de ellos. Yo puedo recibirlos, pero no como el mediador”, enfatizó.
Acompañado del presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), Francisco Robles Ortega, y del secretario general de la CEM, Alfonso Miranda, sostuvo que el debate sobre el tema es una oportunidad para dialogar.
“No intercambiarse palabras groseras, insultos, prejuicios. No sirve de nada. Hay que comprenderse, entender.
“En mi humilde parecer, hay que no tratar estos temas con los ojos de la ideología sino con ojos de la realidad concreta y a las necesidades concretas”, dijo.

Recibe denuncias de abusos
El Nuncio informó que en el mes que lleva en México ha tenido conocimiento, por medio de cartas, de tres denuncias de personas que señalan casos de pederastia.
Expresó que entre ellos existe un caso en Oaxaca por el cual se mandó llamar al Arzobispo, José Luis Chávez.