No tomemos la libertad como pretexto para nuestros intereses personales o el desahogo de nuestras pasiones desordenadas; pongamos los cimientos sólidos para conseguir la unidad dentro de la legítima diversidad. Pidamos la gracia de una verdadera libertad, a fin de que trabajemos con responsabilidad y entusiasmo por un México más democrático y con mayores oportunidades de participación para todos.
El vicario general de la Diócesis de Aguascalientes, Raúl Sosa Palos, recordó el compromiso que tenemos todos de luchar por un país justo, fraterno, solidario, plural, armónico; un país que ofrezca vida digna para todos; un país donde todos seamos corresponsables; un país que sepa dialogar, y donde, entre todos, nos enriquezcamos con nuestras ideas, grupos sociales, partidos políticos, pueblo y Gobierno; donde se escuche la voz del débil, del pobre, del campesino, del indígena, de la mujer marginada.
Un país donde se defienda la vida, la dignidad y los derechos humanos de toda persona en cualquier situación; un país reconciliado con su historia, promotor de su cultura, amante de la paz en todos los niveles.
El presbítero dio lectura a la Circular 139, emitida por el obispo José María de la Torre Martín, ponderando Septiembre que es mes de la Patria y de la Biblia; el documento fue enviado a los sacerdotes, miembros de la vida consagrada y fieles laicos de esta Diócesis.
Destacó que nuestra patria es esta tierra nacional donde hemos nacido y vivimos. Patria son nuestros padres e hijos; las generaciones que han hecho historia en este suelo; es la gran familia nacional, con todo lo que nos une, por encima de lo que nos divide. Es la conciencia que nuestra nación posee de sí misma. Y es el patrimonio espiritual del pueblo mexicano, los sentimientos más nobles de los mexicanos de todos los tiempos.
Se pronunció a favor de que las leyes mexicanas respeten la ley natural, el derecho a la religión y la libertad; de que nos abramos a la verdad y nos entreguemos al bien, para hacer realidad la libertad por la que lucharon nuestros héroes en la larga y dispersa guerra de Independencia.
“Valoremos la libertad en que vivimos, y así consolidemos nuestra Patria, cumpliendo nuestros deberes de justicia social; cosechemos lo que hemos sembrado en nuestros campos y en la vida social y política; reforcemos nuestra identidad mexicana, resaltando lo que nos une y descubriendo los referentes comunes que nos permitan delinear, a la luz del Evangelio, el proyecto de país que todos queremos, exhortó.
Es ardua nuestra labor por construir juntos esta patria nuestra. Elevemos nuestras oraciones para que Dios mire con misericordia nuestra sociedad mexicana y nos permita crecer por caminos de justicia y de paz, concluyó.